En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Génesis 1:1.
El doctor José Ángel Fuentes dijo en uno de sus sermones que hubo en Inglaterra un ateo muy opuesto al cristianismo. Antes de morir, mandó a escribir un epitafio que decía: «De aquí no me saca ni Dios». Aun después de muerto, quería ridiculizar la resurrección. Además, ordenó que su tumba fuera reforzada.
Al paso del tiempo, la gente vio que la tapa del sepulcro del ateo se estaba inclinando, y que por una esquina se asomaba un árbol. Una semilla había caído en la fosa, y un rayo de sol penetró por una imperceptible rendija, y la hizo germinar.
El árbol crecía y crecía, las ramas iban abrazando la lápida, y, con los años, la levantaron junto con el epitafio. La gente veía asombrada al profano letrero allá en lo alto, pero no solo el letrero: también entre las ramas se veían los huesos del ateo que desafió a Dios.
El salmista llama necio al que no cree en la existencia de Dios (ver Sal. 14:1; 53:1). Necio también debe ser el que vive sin Dios.
Antony Flew, un ateo muy prominente, ahora cree en Dios. Este es su testimonio:
Cuando, siendo aún ateo, me enfrenté por primera vez a la teoría del BigBang, me pareció que esta teoría cambiaba mucho las cosas, pues sugería que el universo había tenido un comienzo y que la primera frase del Génesis estaba relacionada con un acontecimiento real.
La teoría delBigBang cambió todo esto. Si el universo había tenido un comienzo, pasaba a ser totalmente razonable, incluso inevitable, preguntar qué había producido ese comienzo. Esto alteraba radicalmente la situación. Reconocí también que los creyentes podrían, con toda razón, acoger la cosmología del BigBang como algo que tendía a confirmar su famosa creencia previa que postula que «en el principio Dios creó el universo.*
Por supuesto que Dios existe, y que creó el universo y el mundo de la nada. El salmista declara: «Por la palabra de Jehová fueron hechos los cielos, y todo el ejército de ellos por el aliento de su boca… Porque él dijo, y fue hecho; él mandó, y existió» (Sal. 33:6-9).
Adoremos a nuestro Creador.
* «Antony Flew: El caso de cómo el ateo más famoso del mundo terminó creyendo en Dios», Guioteca, 31 julio 2015, en https://www.guiotcca.com/fenomenos-paranormales/ antony-flew-el-caso-de-como-el-ateo-mas-famoso-del-mundo-termino-creyendo-en-dios/.
#MatinaldeJóvenes
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias
Tomado de: Lecturas Devocionales para Jóvenes 2019
«Volando Alto»
Por: Alfredo Campechano
Colaboradores: Abiur Juárez & Nay Badillo
