Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá? Jeremías 17:9.

Pero lo que más me impresionó fue la respuesta del padre. Cuando un periodista le preguntó qué haría ahora que sabía que su hijo era sonámbulo, con total naturalidad dijo:
– —Voy a colocar rejas en todas las ventanas, para que no salte otra vez.
¿Y qué sucedería si, por acaso, el muchacho tuviera que dormir en un cuarto sin rejas?
A veces confundimos las cosas. Prestamos atención a detalles externos y olvidamos los problemas fundamentales. Los cristianos no. estamos libres dg ese peligro. Corremos el riesgo de pensar que lo realmente valioso es qué hacemos o dejamos de hacer, cuando lo fundamental es qué somos. Nuestros actos son el resultado natural de lo que somos. El problema del muchacho que salió en los titulares de los diarios no es que salte ventanas. Su problema es el sonambulismo. De la misma manera, el problema del ser humano no es hacer cosas malas; es ser malo. Nacemos en pecado, separados de Dios, y nos gusta vivir así. Llevamos dentro de nosotros una naturaleza que nos lleva a hacer cosas malas. Llámese a eso tendencia, inclinación, propensión, o lo que sea. El hecho es que eso está ahí, presente, y que es una naturaleza que no le gusta vivir con Dios.
Esa naturaleza nos lleva lejos de él. Y el resultado de vivir separados de Dios es que terminamos haciendo cosas malas.
El propósito del cristianismo es llevar a las personas de vuelta a Dios, Llevarlas a confiar en él, que es el único capaz de crear dentro de nosotros una nueva naturaleza. Pero a veces los cristianos están más preocupados en corregir los actos equivocados, en poner «rejas en todas las ventanas», ¿Y qué hay con eso? Si no podemos saltar por la ventana, ¿no seríamos capaces de abrir el gas de la cocina y morir envenenados en la inconsciencia del sonambulismo?
Si para ser cristianos bastase sólo con no hacer cosas erradas, sería suficiente con colocar al individuo en una celda solitaria y haríamos de él un cristiano 10 puntos». Pero el cristianismo no sólo tiene que ver con los límites de la conducta exterior, sino que trasciende dichos límites. Va a las raíces. Cura allí adentro. Cambia el corazón, transforma la naturaleza, reproduce en la persona la mente de Cristo. Y el resultado de toda esa maravilla, llamada con, versión, es una vida llena de actos buenos, y de cada vez menos actos malos.
¿Soy cristiano? Cristo, ¿sólo da forma o también da esencia? Medita en eso a lo largo de esta jornada.
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Lecturas Devocionales Familiares 2022
«A SOLAS CON JESÚS»
Por: ALEJANDRO BULLÓN
Colaboradores: José Luc & Misael Morillo