Dos hombres asisten a la iglesia para orar. Uno de ellos, un dirigente respetado, se ubica en la entrada antes de que comience el servicio religioso para que los demás asistentes puedan verlo. Ora en voz alta, dando gracias a Dios por su propia bondad. El otro hombre, un marginado de la sociedad, tiene los ojos empañados por las lágrimas debido a la carga de su pecado y se postra en un rincón del templo mientras susurra con desesperación: «Señor, ten piedad de mí, porque soy un pecador».
Lee Lucas 18: 9 al 14. ¿Qué piensas de estos dos hombres? ¿Qué pensó Jesús? ¿Qué lección importante hay aquí para todos nosotros?
Cuando percibimos y reconocemos nuestro verdadero estado de pecaminosidad y nuestra desesperada necesidad de Cristo, podemos acercarnos a él con la certeza de que «si confesamos nuestros pecados, Dios es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de todo mal» ( 1 Juan 1: 9 ). Cuanto más nos acercamos a Cristo, más conscientes nos volvemos de nuestra pecaminosidad e indignidad. «Hay una sola forma en que podemos obtener un conocimiento verdadero de nosotros mismos. Debemos contemplar a Cristo. La ignorancia de su vida y su carácter induce a los mortales a exaltarse en su propia justicia» (Palabras de vida del gran Maestro, p. 126). ¿Qué piensa Dios de los soberbios? El Pedro apóstol nos dice: «Dios resiste a los soberbios y da gracia a los humildes» ( 1 Ped. 5:5 ). No puede ser más claro. ¿Cuándo fue la última vez que experimentaste la gracia de Dios en tu vida? En verdad, deberíamos experimentar esta gracia a diario. También deberíamos mostrar gracia o misericordia a los demás. Dedica algún tiempo a la oración ahora mismo, pidiendo a Dios que te humille bajo su poderosa mano y sea solamente él quien te exalte a su debido tiempo.
Lección de Escuela Sabática para Adultos 2026
2do. Trimestre 2026 «CRECIENDO EN NUESTRA REALCION CON DIOS»
Lección 3: «ORGULLO CONTRA HUMILDAD»
Colaboradores: Esmeralda Bermudes y Karla González
Para Más Meditaciones Visita:
www.meditacionesdiarias.com
slot gacor
