lunes , 24 agosto 2026
Devocional Familiar 2024

CON INTEGRIDAD

 

Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma,  y con todas tus fuerzas. Deuteronomio 6:5.

Al entrar en el departamento, Adrián dejó el maletín en el centro de la sala y se derrumbó, pesadamente, en el sofá. Estaba exhausto: el trabajo del día había sido agotador, el jefe había estado más insoportable que de costumbre y hasta el calor, agobiante en esa época del año, se había mostrado infernal.

Con las manos debajo de la nuca y mirando a un punto indefinido del techo, el joven ingeniero no dejaba de pensar en lo último que le sucediera aquel día; en realidad, eso era lo que lo incomodaba. La propuesta de trabajo que recibiera por teléfono, mientras viajaba de regreso a casa, era desde cualquier punto de vista irrecusable. A no ser por un detalle: la empresa que hacía la propuesta quería que él trajese consigo copia de documentos importantes. Nada de más; a fin de cuentas, él había ayudado a elaborar aquellos proyectos. En realidad, eran también suyos. No estaría siendo “totalmente” deshonesto.

¿Existe deshonestidad total y deshonestidad parcial? Solo la idea de faltar a la ética lo mortificaba, por más que intentase justificar el hecho.

Adrián era un cristiano, y se preguntaba cómo se conduciría Jesús en esas circunstancias. ¿Qué decisión tomaría? Como respuesta, vino a su mente el versículo de hoy. El amor y la vivencia del evangelio no pueden ser una experiencia dividida: o eres o no eres. O amas a Dios con todo tu ser o, entonces, corres el peligro de desintegrarte interiormente. Y eso es fatal. Una persona dividida se incapacita para ser feliz; cae en el terreno del cinismo y se anula.  Todos los días, en circunstancias diferentes, te ves en la necesidad de decidir. La encrucijada no es solo entre el bien o el mal, sino entre la felicidad o la infelicidad, entre la vida o la muerte.

¿Cuál es la decisión que necesitas tomar hoy? ¿Adónde necesitas ir, o cuán lejos de tus principios te ves tentado a andar?

Este puede ser un día de vida, de decisiones sabias, de elecciones sensatas. Pero, eso es posible solo cuando el corazón le pertenece a Dios por completo.  Por eso, no salgas de casa sin recordar la orden de Dios a su pueblo: “Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas”.

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Lecturas Devocionales Familiares 2024

« PLENITUD EN CRISTO»
Por: Alejandro Bullón
Colaboradores: Familia Mariscal y Adriana

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