“Dios ha dicho: ‘Nunca te dejaré ni te abandonaré’ ” (Hebreos 13:5).

Con el paso de los años, aquel jovencito logró sobreponerse a las dificultades de su niñez y se convirtió en uno de los personajes más influyentes que ha tenido la Iglesia Adventista. Él ha trabajado como pastor, misionero, profesor y administrador. Ha ocupado diferentes posiciones en África, Europa y Norteamérica. Consolidó su preparación académica y se doctoró en una de las universidades más prestigiosas de Alemania: Tubinga. Finalmente, fue nombrado presidente de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día, una posición que desempeñó durante once años (1999-2010). El niño, cuya familia no podía darle de comer, es Jan Paulsen.
¿Cómo logró el pastor Paulsen avanzar en medio de tantos aprietos? La clave de su éxito radicó en aprender a confiar en la promesa divina: “Nunca te dejaré ni te abandonaré” (Dejad que vuestra luz brille, p. 67). Aunque él se sintió solo, la verdad es que Dios siempre estuvo a su lado.
Saber que la presencia divina está a tu lado será el motor que te impulsará a superar tus limitaciones. Si Dios está contigo, la luz que él ha puesto en ti, brillará. Quién sabe si él está viendo en ti un futuro presidente de…
Tomado de: Lecturas devocionales para Jóvenes 2016
“Visita mi Muro, 366 Mensajes que Inspiran”
Por: J. Vladimir Polanco