«Ama a tu prójimo como a ti mismo» (Mac. 22:39).
«Agape es un amor que se sacrifica». Joyce Meyer

Fijémonos en el verbo que se usa en el original griego de este pasaje: agapao; este verbo lleva implícito el concepto de sacrificio propio en servicio a otro. El amor agape es un amor sacrificial a favor de otro, lo cual deja sin sentido el concepto de que Jesús nos estuviera mandando amarnos a nosotros mismos para servirnos a nosotros mismos. El amor egoísta no es concebido por Jesús como un tercer mandamiento o un tercer pilar de la ley. De hecho, el amor egoísta no es concebido por Jesús. Punto.
En palabras de Joyce Meyer, escritora y predicadora cristiana, «agape es el tipo de amor que Dios tiene hacia su Hijo y la raza humana. Es un amor que se sacrifica, el amor que vemos en Juan 3: 16: «Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito» (NVI)>>.* Ese es el tipo de amor del cual Jesús está hablando. Es un discurso alejado de los conceptos de la autoayuda de mirar hacia uno mismo de forma egocéntrica y derivar de ahí nuestra autoestima; de hecho, es el tipo de amor que agapea a sus enemigos y ora por quienes lo persiguen (Mat. 5: 44).
Jesús dijo: «Si alguno quiere ser discípulo mío, olvídese de sí mismo, cargue con su cruz y sígame» (Mar. 8: 34). Para ser discípulas de Jesús es importante que nos olvidemos de nosotras mismas en el sentido de que el amor que nos tengamos sea un amor agape, que se sacrifica para llevar a otros a Jesús y cuya vida no gira entorno al yo; un amor que se orienta hacia Dios y el otro, y deriva de ahí su propósito en la vida.
www.meditacionesdiarias.com
www.faceboock.com/meditacionesdiariass
m.youtube.com/c/MeditacionesDiarias/
Lecturas Devocionales para Damas 2024
“VIRTUOSA” Ante todo, cristiana
Por: Mónica Díaz
Colaboradores: Ana Hirónymus y Adriana Jiménez