«Entonces Miriam la profetisa, hermana de Aarón, tomó un pandero y, mientras, todas las mujeres la seguían danzando y tocando panderos» (Éxodo 15:20).
La historia de Miriam, en la Biblia, es un recordatorio de cómo las actitudes mencionadas pueden ser una parte importante de nuestra relación con Dios, especialmente en momentos de bendición y liberación.
Miriam era la hermana de Moisés y Aarón, y desempeñó un papel significativo en la liberación de los israelitas de la esclavitud en Egipto. Después de que cruzaron el Mar Rojo, Miriam lideró una celebración alegre. Tomó un pandero y todas las mujeres la siguieron, danzando y alabando a Dios por su maravillosa liberación.
Esta celebración no solo fue un acto de alegría, sino también de gratitud hacia Dios. Miriam y las mujeres reconocieron el poder y la bondad de Dios, y respondieron con adoración.
Aunque es cierto que a menudo enfrentamos desafíos y momentos difíciles, también recibimos bendiciones y liberaciones. Al igual que Miriam, podemos reconocer y celebrar las bendiciones de Dios.
Oración: Querido Dios, ayúdame a celebrar con alegría y gratitud en mi corazón, reconociendo tus bendiciones en mi vida. Amén.
Tomado de: Lecturas Devocionales de Adolescentes 2025
“MEGAVALIOSOS»
Por: Andrés J. Peralta
Colaboradores: Jhygceli Dávila y Adriana Jiménez
