viernes , 11 septiembre 2026
Matinal Para Adultos 2018

Cargar nuestra cruz

«Dirigiéndose a todos,  declaró: «Si alguien quiere ser ‘mi discípulo, que se niegue a sí  mismo. Lleve su cruz cada día y me siga»». Lucas 9:23 NVI

TOMAR LA CRUZ es una metáfora de aceptar el desafío de ser acusados, juzgados y condenados sin culpa como Cristo; pasar por el Getsemaní de la vida con sufrimiento, dolor y angustia. Sin embargo, el camino de la vida también es la ruta a la salvación: una escuela de perdón, restauración, renovación y liberación.

Los criminales tomaban literalmente su cruz, o el travesaño. y lo llevaban hasta el lugar de la ejecución. El cristiano que no acepta este desafío diariamente, no es digno de seguir a Jesús porque no hay gloria sin cruz, así como tampoco hay resurrección sin muerte.

Una persona que quiere seguir a Cristo debe negarse a sí misma. Jesús dijo: «El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama» (Lucas I l: 23). Cada creyente tiene una cruz que llevar: sacrificio, dolor, trabajo pesado, abuso, desprecio, vergüenza, humillación… Sin embargo, la cruz también representa responsabilidad, fidelidad, amor a Dios, lealtad a su llamado y esfuerzo para cumplir lo que se espera de nosotros. «El que se aparta de la cruz, se aparta de la recompensa prometida a los fieles» (Elena G. de White, carta 144, 1901).

El sendero de la vida en Cristo es cuesta arriba y está lleno de obstáculos, de ahí las palabras de Pablo: «Todos los que quieran vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución» (2 Timoteo 3: 12).

«Al seguirlo por el camino de la abnegación, levantando la cruz y llevándola tras él hasta la casa de su Padre revelaremos en nuestras vidas la belleza de la vida de Cristo. Junto al altar del sacrificio, el lugar designado de reunión entre Dios y el alma, recibimos de manos de Dios la antorcha celestial que escudriña el corazón y que revela la necesidad de que Cristo more en el interior» (Consejos sobre mayordomía cristiana, cap. 6, p. 34).

Tomando nuestra cruz y siguiendo a Cristo, seremos dignos de él, pues él tomó la suya primero para librarnos de la carga del pecado, para levantar nuestras cabezas y para afirmar nuestros pasos hacia el cielo. Pidamos a Dios que nos ayude a cargar nuestra cruz.

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Tomado de: Lecturas Devocionales para Adultos 2018
“Fuentes De Vida¨
Por: David Javier Pérez

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