El Espíritu Santo llena la mente purificada
Necesitan llenar constantemente su mente con Cristo, y vaciarla de egoísmo y pecado […]. Justamente en el momento cuando vacíen su mente de vanidad y frivolidad, ese vacío será llenado con lo que Dios desea darles: su Espíritu Santo. Entonces, del buen tesoro del corazón sacarán buenos frutos, ricas gemas del pensamiento, y otros recibirán las palabras, y comenzarán a glorificar a Dios […]. Sus pensamientos y afectos deben morar en Cristo, y deben reflejar sobre otros aquello que ha brillado sobre ustedes, procedente del Sol de Justicia.—Nuestra Elevada Vocacion, 117 (1892).
Los principios se aplican a toda circunstancia
El Señor ha hecho oír su voz por medio de su Santa Palabra. Estas benditas páginas están llenas de instrucción y de vida, y son armoniosas en la exposición de la verdad. Constituyen una perfecta regla de conducta. En ella se dan instrucciones, se exponen principios aplicables a toda circunstancia de la vida, aunque no se especifique ningún caso en concreto. No se deja nada sin revelar que sea esencial para un completo sistema de fe y una correcta orientación práctica. Todo deber que el Señor requiere de nosotros aparece allí con claridad; y si alguien no alcanza la vida eterna, se deberá a que fue autosuficiente, lleno de confianza propia, de vana arrogancia, y no confió únicamente en los méritos de la sangre de Cristo para su salvación. Nadie se desviará de la senda recta si con humildad y sinceridad toma la Biblia como su guía, y hace de ella su consejera.—Carta 34, 1891.
La verdad es un principio dinámico
La verdad es un principio activo que impulsa a la acción, moldeando el corazón y la vida para que haya un constante movimiento hacia arriba […]. En cada paso ascendente, la voluntad recibe un nuevo impulso para la acción. El tono moral se hace cada vez más semejante a la mente y al carácter de Cristo. El cristiano que progresa tiene gracia y amor en un grado que sobrepasa el conocimiento, porque la contemplación del carácter de Cristo transforma profundamente sus efectos. La gloria de Dios, revelada por encima de la escalera, puede ser apreciada únicamente por quien progresa en la ascención y es conducido cada vez más alto, hacia los blancos más nobles que Cristo revela. Todas las facultades de la mente y el cuerpo deben estar comprometidas con la perfección.—Nuestra Elevada Vocación, 70 (1884).
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MENTE CARÁCTER Y PERSONALIDAD TOMO #2
SECCIÓN #17: PSICOLOGÍA PRÁCTICA
CAPÍTULO 87: PSICOLOGÍA Y TEOLOGÍA
Por: Elena G De White
Colaboradores: Liseth Orduz & América Lar
