Dios no condena la prudencia y la previsión en el uso de las cosas de esta vida, pero la preocupación febril y la ansiedad indebida con respecto a las cosas mundanas no están de acuerdo con su voluntad.— Consejos sobre Mayordomía Cristiana, 165 (1887).
La angustia debilita la energía física
Las pruebas y penurias sufridas por Pablo habían socavado sus fuerzas físicas.—Los Hechos de los Apóstoles, 403 (1911).
Cristianos con corazones ansiosos
Muchos de los que profesan seguir a Cristo se sienten angustiados, porque temen confiarse a Dios. No se han entregado por completo a él, y retroceden ante las consecuencias que semejante entrega podría implicar. Pero a menos que se entreguen así a Dios no podrán hallar paz.—El Ministerio de Curación, 381 (1905).
Minuto a minuto
Hay algo acerca de lo cual quiero advertirlos. No se entristezcan ni se preocupen; no vale la pena hacerlo. No traten de hacer demasiado. Si no tratan de hacer demasiado, lograrán hacer mucho más que si intentan llevar a cabo numerosos planes. Recuerden siempre las palabras de Cristo: “Velad y orad, para que no entréis en tentación”. Marcos 14:38. Cristo es su Salvador personal. Crean que su poder salvador se ejerce en favor de ustedes minuto a minuto, hora tras hora. Está a su lado en todo momento de necesidad.—Carta 150, 1903.
#MenteCarácteryPersonalidad#2
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias
MENTE CARÁCTER Y PERSONALIDAD TOMO #2
SECCIÓN #11: LOS PROBLEMAS EMOCIONALES
Capítulo 50: LA PREOCUPACIÓN Y LA ANSIEDAD
Por: Elena G De White
Colaboradores: Liseth Orduz & América Lara
