La culpabilidad es causa de muchas enfermedades
El paralítico halló en Cristo curación, tanto para el alma como para el cuerpo. La curación espiritual fue seguida por la restauración física. Esta lección no debe ser pasada por alto. Hay hoy día miles que están sufriendo de enfermedad física y que, como el paralítico, están anhelando el mensaje: “Tus pecados te son perdonados”. Marcos 2:5. La carga de pecado, con su intranquilidad y deseos no satisfechos es el fundamento de sus enfermedades. No pueden hallar
alivio hasta que vengan al Médico del alma. La paz que únicamente él puede dar, impartiría vigor a la mente y salud al cuerpo.—El Deseado de Todas las Gentes, 235, 236 (1898).
La ignorancia no elimina la culpa
Si hubieran sabido que estaban torturando a Aquel que había venido para salvar a la raza pecaminosa de la ruina eterna, el remordimiento y el horror se habrían apoderado de ellos. Pero su ignorancia no suprimió su culpabilidad, porque habían tenido el privilegio de conocer y aceptar a Jesús como su Salvador.—El Deseado de Todas las Gentes, 694 (1898).
La gravedad de la culpa no disminuye al excusar el pecado
No debemos tratar de disminuir la gravedad de la culpa excusando el pecado. Tenemos que aceptar la evaluación que Dios hace del pecado, y esta es ciertamente muy seria. Solo el Calvario puede revelar la enormidad del pecado. Si tuviéramos que soportar nuestra propia culpa, esta nos aplastaría. Pero quien no tuvo pecado tomó nuestro lugar; aunque no lo merecíamos, llevó nuestra iniquidad. “Si confesamos nuestros pecados, él [Dios] es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad”. 1 Juan 1:9.—Manuscrito 116, 1896.
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MENTE CARÁCTER Y PERSONALIDAD TOMO #2
SECCIÓN #11: LOS PROBLEMAS EMOCIONALES
Capítulo 48: LA CULPA
Por: Elena G De White
Colaboradores: Liseth Orduz & América Lara
