El daño causado a la salud debilita nuestra energía moral
Lo perjudicial para la salud no solo reduce el vigor físico, sino que tiende a debilitar las facultades intelectuales y morales. —El Ministerio de Curación, 90 (1905).
Puesto que la mente y el espíritu hallan expresión por medio del cuerpo, tanto el vigor mental como el espiritual dependen en gran parte de la fuerza y la actividad físicas; todo lo que promueva la salud física, promueve el desarrollo de una mente fuerte y un carácter equilibrado. —La Educación, 195 (1903).
El cuerpo: medio de expresión de la mente y el espíritu
El cuerpo es un medio muy importante para desarrollar la mente y el espíritu en la edificación del carácter. De ahí que el adversario de las almas encauce sus tentaciones para debilitar y degradar las facultades físicas. El éxito que obtiene de ello significa con frecuencia la entrega de todo el ser al mal. A menos que las tendencias de la naturaleza física estén dominadas por un poder superior, producirán ciertamente ruina y muerte. El cuerpo debe ser puesto en sujeción a las facultades superiores del ser. Las pasiones deben ser controladas por la voluntad, que debe estar a su vez bajo el control de Dios. La facultad regia de la razón, santificada por la gracia divina, debe regir la vida.
El poder intelectual, el vigor físico y la longevidad dependen de las leyes inmutables. Mediante la obediencia a esas leyes, el hombre puede ser vencedor de sí mismo, vencedor de sus propias inclinaciones, vencedor de principados y potestades, de los “gobernadores de las tinieblas” y de las “huestes espirituales de maldad en las regiones celestes”. Efesios 6:12. —La Historia de Profetas y Reyes, 359 (1917).
La mente recibe energía vital por medio del cerebro
El Señor quiere que nuestras mentes sean claras y precisas, capaces de ver puntos importantes en su Palabra y en su servicio, para hacer su voluntad, para depender de su gracia, para intercalar en su obra una clara conciencia y una mente agradecida. Esta clase de alegría fomenta la circulación de la sangre. Se le imparte energía vital a la mente por medio del cerebro; por eso este nunca debe ser sedado por medio de narcóticos ni excitado por medio de estimulantes.
El cerebro, los huesos y los músculos deben ser conducidos para que actúen armoniosamente, de manera que todos funcionen como máquinas bien reguladas, que trabajen sincronizadamente, sin que ninguno sea demasiado exigido. —Carta 100, 1898.
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MENTE CARÁCTER Y PERSONALIDAD TOMO #2
SECCIÓN #9
Capítulo 43: LA MENTE Y LA SALUD ESPIRITUAL
Por: Elena G De White
Colaboradores: Liseth Orduz & América Lara
