El fruto de la vida espiritual
La vida espiritual le proporciona a su poseedor lo que todo el mundo busca, pero que nunca se puede lograr sin una entrega completa a Dios.—Carta 121, 1904.
Cuerpo, mente y alma se benefician gracias a la comunión con Dios
Todo verdadero conocimiento y desarrollo tienen su origen en el conocimiento de Dios. Doquiera nos dirijamos: al dominio físico, mental o espiritual; cualquier cosa que contemplemos, fuera de la marchitez del pecado, en todo vemos revelado este conocimiento. Cualquier ramo de investigación que emprendamos, con el sincero propósito de llegar a la verdad, nos pone en contacto con la Inteligencia poderosa e invisible que trabaja en todas las cosas y por medio de ellas. La mente del ser humano se pone en comunión con la mente de Dios; lo finito, con lo infinito. El efecto que tiene esta comunión sobre el cuerpo, la mente y el alma sobrepuja toda estimación.—La Educación, 14 (1903).
El amor a Dios es esencial para la salud
Dios es el gran cuidador del cuerpo humano. Podemos cooperar con él en el cuidado de nuestros cuerpos. El amor a Dios es esencial para la vida y la salud.—Special Testiminoes, serie A, no 15, 18, 3 de abril de 1900; Counsels on Health, 587.
La salud del cuerpo resulta esencial para la salud espiritual
Se debe reconocer a Dios como el Autor de nuestro ser. La vida que nos ha dado no es para malgastarla. El descuido relativo a los hábitos corporales pone de manifiesto un descuido del carácter moral. Se debe considerar que la salud del cuerpo es esencial para el avance en el crecimiento en la gracia, y hasta del temperamento.— Manuscrito 113, 1898.
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MENTE CARÁCTER Y PERSONALIDAD TOMO #2
SECCIÓN #9
Capítulo 43: LA MENTE Y LA SALUD ESPIRITUAL
Por: Elena G De White
Colaboradores: Liseth Orduz & América Lara
