SEA LA BIBLIA EL LIBRO DE TEXTO DEL HOGAR —
Padres, si queréis educar a vuestros hijos para que sirvan a Dios y hagan bien en el mundo, haced de la Biblia vuestro libro de texto. Ella expone los engaños de Satanás. Es el gran elevador de la raza humana, el agente que reprocha y corrige los males morales, el detector que nos capacita para distinguir entre lo verdadero y lo falso. No importa que otra cosa se enseñe en el hogar o en la escuela, la Biblia, como el gran educador debiera estar primero. Si se le da este lugar, Dios es honrado, y obrará para vosotros en la conversión de vuestros hijos. Hay una rica mina de verdad y belleza en este santo Libro y los padres tienen de qué acusarse si no lo hacen intensamente interesante para sus hijos.—Testimonies for the Church 5:322.
“Escrito está” fue la única arma que Cristo empleó cuando el tentador se presentó con sus engaños. La enseñanza de la verdad bíblica es la obra grande e importante de que debiera ocuparse cada padre. Con una agradable y feliz disposición mental, presentad la verdad como es pronunciada por Dios delante de los hijos. Como padres y madres, podéis ser lecciones objetivas para los hijos en la vida diaria al practicar la paciencia, la bondad y el amor, atrayéndolos a vosotros. No permitáis que hagan lo que les plazca, sino mostradles que vuestra obra es practicar la Palabra de Dios y criarlos en la educaciòn y admonición del Señor.—Manuscrito 5, 1896.
ESTUDIAD DILIGENTE Y SISTEMÁTICAMENTE —
Sed sistemáticos en el estudio de las Escrituras en vuestra familia. Descuidad cualquier cosa de naturaleza temporal, . . . pero estad seguros de que el alma se alimenta con el pan de la vida. Es imposible estimar los buenos resultados de una hora o aun media hora dedicada cada día a la Palabra de Dios en una forma alegre y social. Haced de la Biblia su propio expositor, reuniendo todo lo que se dice acerca de cierto tema en diferentes momentos y en circunstancias diversas. No interrumpáis vuestra clase familiar a causa de gente que llegue o de visitantes. Si vienen durante el estudio, invitadlos a participar en él. Que vean que consideráis más importante obtener un conocimiento de la Palabra de Dios que aseguraros las ganancias o placeres de este mundo.—The Review and Herald, 9 de octubre de 1883.
Si estudiáramos diligentemente y con oración la Biblia día tras día, veríamos cotidianamente alguna hermosa verdad bajo una luz nueva, clara y vigorosa. —Consejos Sobre la Obra de la Escuela Sabática, 24.
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CONDUCCIÓN DEL NIÑO
SECCIÓN #18 * El Mantenimiento de la Experiencia Religiosa *
Cap. 77: “ LA BIBLIA EN EL HOGAR”
Por: Elena G De White
Colaboradores: América Lara & Adriana Jiménez
