Cap. 72: “ LA BATALLA POR LA REFORMA”

NO HAY TIEMPO PARA VACILACIONES 

La pureza de la vida y un carácter plasmado según el Modelo divino no se obtienen sin ferviente esfuerzo y principios bien determinados. Una persona vacilante no tendrá éxito en alcanzar la perfección cristiana. La tal será pesada en balanza y hallada falta. Como un león rugiente, Satanás busca a su presa. Ensaya sus trampas en cada joven desprevenido. . . .

Satanás dice a los jóvenes que hay tiempo suficiente todavía, que pueden complacerse en el vicio y el pecado esta sola vez y nunca más. Pero esa sola complacencia envenenará toda su vida. No os aventuréis ni una vez en terreno prohibido. En este peligroso día del mal, cuando las tentaciones al vicio y la corrupción están por doquiera, elévese al cielo el ferviente y cordial clamor de la juventud:

“¿Con qué limpiará el joven su camino?” Y ojalá se abran sus oídos y su corazón se incline para obedecer la instrucción dada en la respuesta: “Con guardar tu Palabra”.—Testimonies for the Church 2:408, 409.

Todos son responsables por sus actos mientras estén en este mundo de prueba. Todos tienen poder para controlar sus acciones si lo desean. Si son débiles en la virtud y la pureza de los pensamientos y actos, pueden obtener ayuda del Amigo de los desvalidos. Jesús está familiarizado con todas las debilidades de la naturaleza humana, y si se le suplica, dará fortaleza para vencer las más poderosas tentaciones. Todos pueden obtener esta fortaleza si la buscan con humildad.—An Appeal to Mothers, 31.

La única seguridad para los jóvenes en esta era de corrupción es confiar en Dios. Sin la ayuda divina, serán incapaces de dominar las pasiones y apetitos humanos. En Cristo está la ayuda que justamente necesitan, pero cuán pocos vendrán a él en procura de aquella ayuda.

Jesús dijo cuando estaba en la tierra: “No queréis venir a mí para que tengáis vida”. Todos pueden vencer en Cristo. Podéis decir con el apóstol: “Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó”. Y otra vez: “Golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre”.—Testimonies for the Church 2:409.

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CONDUCCIÓN DEL NIÑO
SECCIÓN #16 * Preservación de la Integridad Moral *
Cap. 72: “ LA BATALLA POR LA REFORMA
Por: Elena G De White
Colaboradores: América Lara & Adriana Jiménez

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