viernes , 28 agosto 2026
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Conducción del Niño

Cap. 67: “LA MODA ES UN PODER FASCINANTE ”

PADRES, TENED CUIDADO —

Con frecuencia, los padres visten a sus hijos con vestidos extravagantes, con mucho despliegue de adornos. Luego abiertamente admiran el efecto de su atavío y los felicitan por su apariencia. Estos necios padres se llenarían de consternación si pudieran ver cómo Satanás secunda sus esfuerzos y los insta a mayores necedades.—Pacific Health Journal, enero de 1890.

UN PROBLEMA QUE AFRONTAN MUCHAS MADRES —

Si vuestras hijas ven un vestido diferente del que tienen, están inclinadas a desear un vestido similar a ése. O quizá quieren otro que ven que tienen otras, que vosotras creéis que no debéis proporcionarles de acuerdo con vuestra fe. ¿Les permitiréis que lo consigan a fuerza de molestaros, permitiendo que ellas os manejen en vez de encaminarlas de acuerdo con los principios del Evangelio? Nuestros hijos son muy preciosos a la vista de Dios. Enseñémosles la Palabra de Dios y preparémoslos en los caminos de Dios. Tenemos el privilegio de enseñar a nuestros hijos a vivir de tal forma que tengan la aprobación del Cielo. . . .

No animemos a nuestros hijos a seguir las modas del mundo, y si somos leales en darles una preparación debida, no harán esto. . . Las modas del mundo con frecuencia revisten formas ridículas, y debéis tomar una posición firme contra ellas.—Manuscrito 45, 1911.

EL FRUTO DEL AMOR A LA OSTENTACIÓN —

El amor a la indumentaria y los placeres está destruyendo la felicidad de millares. Y algunos de los que profesan amar y guardar los mandamientos de Dios imitan a esa clase de personas, tanto como les es posible hacerlo sin perder el nombre de cristianos. Algunos de los jóvenes tienen tal afición a la ostentación, que hasta están dispuestos a renunciar al nombre de cristianos para seguir su inclinación a la vanidad y la indumentaria, y el amor a los placeres.—Joyas de los Testimonios 1:350.

Las familias que usan mucho tiempo en vestirse ostentosamente podrían ser comparadas con la higuera que Cristo vio desde lejos. Esa higuera ostentaba sus ramas floridas a pesar de lo que era en realidad, pero cuando Cristo fue a buscar frutos, escudriñó desde la rama más alta hasta la más baja y no encontró sino hojas. Tiene hambre de frutos, frutos que debe recibir.—Manuscrito 67, 1903.

LAS HIJAS DE DIOS PARTICIPARÁN DE LA NATURALEZA DIVINA —

Hay bastante trabajo necesario e importante que hacer en este mundo necesitado y doliente, sin malgastar momentos preciosos en los adornos o la ostentación. Las hijas del Rey celestial, miembros de la familia real, sentirán el peso de la responsabilidad que significa alcanzar una vida superior. para llegar a estar en íntima comunión con el cielo y trabajar al unísono con el Redentor del mundo. Las que se dedican a este trabajo no estarán satisfechas con las modas e insensateces que absorben la mente y los afectos de las mujeres de estos postreros días. Si son verdaderamente hijas de Dios, participarán de la naturaleza divina. Al ver las influencias corruptoras de la sociedad, se sentirán movidas de la más profunda compasión, como su divino Redentor. Simpatizarán con Cristo, y en su esfera, según su capacidad y oportunidades, trabajarán para salvar a las almas que perecen, como Cristo trabajó en su exaltada esfera en beneficio de los hombres.—Joyas de los Testimonios 1:413.

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CONDUCCIÓN DEL NIÑO
SECCIÓN #15 *El Atavío Adecuado *
Cap. 67: “LA MODA ES UN PODER FASCINANTE
Por: Elena G De White
Colaboradores: América Lara & Adriana Jiménez

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