Ustedes siembran mucho, pero cosechan poco; comen, pero no se siente satisfechos; beben, pero se quedan con sed; se abrigan, pero no entran en calor, Hageo 1: 6.
Las mariposas son criaturitas interesantes que aletean, flotan y planean de flor en flor, y de árbol en árbol. Los científicos nos dicen que los diversos tipos de mariposas reaccionan de manera diferente al calor de los rayos del sol.
La mayoría de las mariposas dobla sus alas sobre su tórax (cuerpo), de modo que estas casi se tocan. Pero algunas sostienen sus alas completamente abiertas, y otras a distintos ángulos. Las mariposas se dan baños de sol para absorber el calor necesario para volar, y el ángulo al que están sus alas controla la cantidad de calor que reciben en el tórax.
La temperatura corporal de las mariposas enfría con rapidez. Algunas no pueden volar más de un metro sin detenerse a tomar más calor. Las mariposas más grandes pueden volar distancias largas gracias a su tórax de mayor tamaño, que no se enfría tan pronto. Algunas pueden volar en la sombra, sobre todo en el calor de las selvas de Sudamérica.
Para volar, todas las mariposas deben tener una temperatura de entre 28 y 41 grados. Aproximadamente 50 especies necesitan subir el calor de sus cuerpos a 35 grados.
¿Cuántas veces te has levantado en una mañana fría y, todavía en pijama, mientras te castañean los dientes, te has acercado a una chime nea, estufa o calentador, para frotarte las manos? Después de calentarte un rato sientes que ya puedes funcionar, así que te vistes para ir a la escuela.
Las mariposas necesitan el calor del sol para volare y nosotros como cristianos necesitamos el calor del amor de Dios para funcionar apropiadamente en nuestra vida cristiana, Recibimos este calor tener una relación cercana con Cristo, estudiar la Biblia, orar y a compartirlo con los demás. Pide a Dios que te envíe el calor de su amor hoy.
#MatinaldeMenores
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias
Tomado De: Lecturas Devocionales Para Menores 2018.
“Un Planeta Increible”
Por: Charles C. Case
