viernes , 25 septiembre 2026
Devocion Familiar

¡ÁMATE!

 

«Y el segundo es semejante»: ‘Amarás a tu prójimo como a ti mismo’. Mateo 11: 29.

ESTA ES UNA ORDEN divina: ama a Dios, pero ámate también a ti. Si no te amas a ti mismo, no podrás amar a los demás. Pero amarse a sí mismo con equilibrio resulta difícil, por la entrada del pecado en este mundo. ¡Necesitas sentirte digno de ser feliz y de realizarte como persona! Parece fácil pero no lo es: implica reconocerte en condiciones de ser querido tal como eres. El pecado hace dos cosas terribles: te lleva a creer que eres el centro del universo o hace que te sientas sin ningún derecho de ser feliz.

Existe mucha gente que, cuando se mira en un espejo, no puede evitar compararse con los demás.
Creen que no valen nada y que no sirven para nada. Eso es lo que aprendieron desde niños, con la ayuda de padres exigentes que, a veces, les enseñaron a compararse con los demás.
Lo triste de todo esto es que el cuerpo expresa constantemente, por medio de malestares y enfermedades, lo poco que te quieres. Los problemas de relación también son una evidencia de falta de autoestima, porque lo que haces contigo mismo lo haces también con los demás.

Gente querida, que vive a tu lado, termina siendo víctima de tu frustración y tu descontento.
Si no te amas a ti mismo, ¿cómo podrás estar siempre conforme, disfrutando de la vida y valorarlo a los demás? Tu vida se transformará en un calvario de calamidades y en una cadena de desencuentros, errores, fracasos y accidentes, que te harán sentir miserable.
Todo lo que parece estar mal a tu alrededor es el resultado de un proceso autodestructivo inconsciente, de una forma de pensar negativa que solo crea problemas.

La buena noticia, sin embargo, es que Jesús vino a este mundo no solo a morir por tus pecados, sino también a devolverte tu valor. Ama a Dios con todo tu corazón, y el resultado natural de esa entrega será tu propia valorización.
Con este pensamiento en mente, sal para enfrentar las luchas de este nuevo día. Por donde vayas, valora a las personas, reconoce su dignidad, enséñales a crecer. Quiere decir, ámate a ti mismo y proyecta en los demás la gratitud que Sientes en tu corazón porque Dios te amó primero. No te olvides, ama a tu prójimo, pero como a ti mismo.

#Ámate
#MatinalFamiliar
#MeditacionesDiarias
#RadioJovenAdventista

TOMADO DE:
Matinal Para Toda La Familia 2017.
“PLENITUD EN CRISTO”
Por: Alejandro Bullón.

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