viernes , 10 julio 2026
Devocion Familiar 2019

ACEPTA LA DISCIPLINA

«No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, ni te fatigues de su corrección». Proverbios 3: 1 1

TODOS LOS DÍAS, en cada esquina, la vida nos depara sorpresas. Unas agradables, otras tristes. Damos la bienvenida a las primeras. Rechazamos las segundas. Al fin de cuentas, el ser humano no fue creado para sufrir. Huye de todo lo que le provoca dolor.

El dolor es un elemento extraño en el universo perfecto de Dios. La muerte, la tristeza y las lágrimas no existían cuando el mundo salió de las manos del Creador. Los espinos y los sufrimientos aparecieron en el escenario edénico como consecuencia del pecado.

Hoy, el dolor y el sufrimiento son realidades de la vida. Llegan en forma de adversidades, conflictos, problemas y una variedad sin fin de experiencias traumáticas. ¿Qué hacer con ellas? ¿Qué hace Dios para librar a sus hijos?

Erradicar el dolor en un instante no es posible. El pecado, como cualquier enfermedad, tiene un proceso de duración, a veces largo e insoportable, pero necesita tiempo para madurar y llegar al fin.

Lo que Dios hace es re direccionar el sufrimiento. Cuando el dolor llega, viene con el propósito de destruir. Ese es el blanco del enemigo. Lo que más le complace es hacer sufrir a la criatura e incitarla así a pensar que Dios es el causante del dolor y el sufrimiento.

Pero Dios toma el sufrimiento y le da un nuevo   rumbo. Lo usa como instrumento de educación, formación, restauración y corrección. El sufrimiento cambia de propósito y de nombre. No se llama más dolor, sino, disciplina. El dolor destruye y mata. El dolor mata, la disciplina trae vida. El dolor adormece, la disciplina despierta.

Por tanto, no rechaces la disciplina. Acéptala, adminístrala. Déjate educar, pulir y cincelar. Tú y yo somos como piedras preciosas en bruto. Existe dentro de nosotros un diamante escondido que solo las adversidades de la vida serán capaces de hacer aparecer.

Mañana será otro día. Las nubes de hoy ya habrán pasado. El sol brillará de nuevo y con él, tú también brillarás. Cree en eso, y hoy: «No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, ni te fatigues de su corrección».

#MatinalFamiliar
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias

Tomado de: Lecturas Devocionales Familiares 2019
«Cada Día Más Sabio»
Por: Alejandro Bullón
Colaboradores: Pili Mariscal & Misael Morillo

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