Marco y su hermana estaban jugando al escondite. Se metían debajo de la cama, dentro de los armarios, detrás de las puertas… Como su hermana siempre lo encontraba, Marco trató de buscar un escondite mejor. Y ahí estaba la vieja nevera.
Abrió la puerta y vio que estaba vacía. ¡Era un buen sitio para esconderse! Entró, cerró la puerta y se quedó esperando, pero como su hermana no lo encontraba, empujó la puerta para salir, ¡Y no se abría! Afligido, Marco empezó a orar pidiendo ayuda a Jesús.
Como Marco no aparecía, su hermana avisó a su mamá, quien abrió la puerta de la nevera y vio a Marco feliz de que lo rescataran.
¿Y yo?
Marco se escondió en un lugar peligroso y no se debe hacer eso. Ten mucho cuidado para que no corras peligros innecesarios.
Mi oración para hoy
Señor, muchas gracias porque puedo jugar. Ayúdame a pensar antes de hacer cualquier cosa, porque no quiero correr ningún peligro.
En la Biblia leemos:
«Me has dirigido con tus consejos» (Salmo 73: 24).
«CADA DÍA CON JESÚS»
Por: Maria Augusta Lopes, Lara Figueiredo, Paulo Sérgio Macedo
