«Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó». Génesis 1: 27
Una vez creada la tierra con su abundante vida vegetal y animal, fue introducido en el escenario el hombre, corona de la creación para quien la hermosa tierra había sido aparejada. A él se le dio dominio sobre todo lo que sus ojos pudieran mirar. […]
Dios creó al hombre conforme a su propia imagen. No hay en esto misterio. No hay fundamento alguno para ta suposición de que el hombre llegó a existir mediante un lento proceso evolutivo de las formas bajas de la vida animal o vegetal. Estas enseñanzas rebajan la obra sublime del Creador al nivel de las mezquinas y terrenales concepciones humanas. El ser humano está tan decidido a excluir a Dios de la soberanía del universo, que se rebaja y priva de la dignidad de su origen. El que colocó los mundos estrellados en la altura y coloreó con delicada maestría las flores del campo, el que llenó la tierra y los cielos con las maravillas de su poder, cuando quiso coronar su gloriosa obra, colocando a alguien para regir la hermosa tierra, supo crear un ser digno de las manos que le dieron vida. La genealogía de nuestro linaje, como ha sido revelada, no hace remontar su origen a una serie de gérmenes, moluscos o cuadrúpedos, sino al gran Creador. Aunque Adán fue formado del polvo, era el «hijo de Dios» (Luc. 3: 38). […]
Su naturaleza estaba en armonía con la voluntad de Dios. Su mente era capaz de comprender las cosas divinas. Sus afectos eran puros, sus apetitos y pasiones estaban bajo el dominio de la razón. Era santo y se sentía feliz de llevar la imagen de Dios y de mantenerse en perfecta obediencia a la voluntad del Padre.— Patriarcas y profetas, cap. 2, pp. 24-26.
[Adán] era más del doble de alto que los hombres que ahora viven en la tierra, y era bien proporcionado. Sus rasgos eran perfectos y hermosos. […] Eva no era tan alta como Adán. Su cabeza llegaba un poco por encima de los hombros de su compañero. Ella también era noble, perfecta en simetría y muy hermosa.
La inmaculada pareja no llevaba vestiduras artificiales. Estaban rodeados de una envoltura de luz y gloria, como la que rodea a los ángeles.— Eventos de los últimos días, cap. 20, pp. 245, 246.
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Devocional Vespertino para 2024.
«Conflicto y Valor»
Por: Elena G de White
Colaboradores: Ismael Sánchez y Silvia García
