En paz me acostare y asimismo dormiré; porque solo tú Jehová, me haces vivir confiado. Salmo 4:8.
Un día llamo a mi oficina una persona que hacía varias semanas que no podía dormir. Se acostaba a la noche y desfilaban, en su mente, una infinidad de pensamientos difusos que la perturbaban.
Ya nada daba resultado. Últimamente estaba tomando fuertes dosis de somníferos, pero eso la asustaba.
“¿Qué hago, pastor?” –me pregunto angustiada.
La ansiedad es un pensamiento vago y difuso de aprehensión. No es miedo o si lo es, no hay ninguna razón concreta para ella. El problema con las personas ansiosas es que tienen constantemente la sensación de que algo malo esta por suceder y nunca consiguen definir que es.
La respuesta para la pregunta de aquella persona, está en el salmo de hoy. “En paz me acostare, “afirma el salmista. Paz es el primer ingrediente para tener sueno tranquilo y reparador. Hay en el ser humano una necesidad inconsciente de estar bien con Dios. Conscientemente tú puedes negar o rechazar la existencia divina. Puedes no darte cuenta de natural necesidad de no estar bien con tu Creador, pero el corazón se da cuenta de esa carencia y por más que tu trates de racionalizar, el vacío espiritual está bien presenten causando la sensación de que algo anda mal.
“En paz me acostare,” expresa el salmista. Teniendo paz con Dios tu estas en condiciones de tener paz contigo mismo y también con las personas con las que te relacionas. Ese sentimiento de tranquilidad quita de tu ser la tentación emocional que generalmente perturba el descanso.
Otro ingrediente importante para un sueño reparador es la confianza en Dios. No basta estar bien con él, es necesario sentirse seguro en él. ¿De dónde viene la seguridad? De las promesas divinas. Dios prometió que nunca te abandonara aun en las circunstancias más difíciles por las cuales tengas que pasar.
Finalmente, cuando llegue el momento de dormir el sueño de la muerte, tu podrás decir también como Simeón: “Ahora, Señor, despide a tu siervo en paz conforme a tu palabra.”
Hoy cuando llegue la hora de dormir, di como el salmista:
“En paz me acostare, y asimismo dormiré; porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado.”
#MatinalFamiliar
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias
Tomado de: Lecturas Devocionales Familiares 2019
«Cada Día Más Sabio»
Por: Alejandro Bullón
Colaboradores: Pili Mariscal & Erika de la Cruz
