miércoles , 28 octubre 2026
Matinal Para Damas 2019

LA HORA DE LA INFAMIA

Ella entonces le respondió: «No, hermano mío, no me hagas violencia; porque no se debe hacer así en Israel. No hagas tal vileza». 2 Samuel 13:12. 

Tamar hija de David

Hay en la Biblia una historia repugnante que es necesario comentar, porque el problema qué aborda sigue aquejando a la sociedad. Es la historia de Tamar, la hija del rey David; el problema es el abuso sexual.

Cegado por la lujuria, Amnón, el hijo mayor de David, urde un plan para disfrutar los encantos físicos de su hermana Tamar. Hijos del mismo padre, aunque no de la misma madre, Amnón y Tamar deben de haber tenido una infancia normal. Pero en los años juveniles, cuando el cuerpo de la mujer alcanza su máxima belleza, y el del hombre su máxima potencia, sucede la tragedia.

Un día Amnón, dominado por sus pasiones carnales y por algún mal espíritu, le dice a uno de sus primos que no puede vivir sin su hermana. Este le aconseja que se finja enfermo y que le pida a su padre que le envíe a Tamar con algo de comer. David accede, y Tamar, compadecida de su hermano, acude hasta su lecho «de enfermo», y ahí el perverso la ultraja. Tamar está dispuesta a «reparar», en lo posible, el daño que su hermano le ha causado, aceptándolo como esposo; pues, por haber-sido violada, su padre no podrá casarla, por razones políticas, con algún noble de su reino o con algún príncipe extranjero. Pero al primer mal Amnón añade otro, el desprecio, y ordena a un siervo que el saque de su casa.

La historia de Tamar se ha multiplicado en los últimos años. Según el Centro de Recursos para la Violencia Doméstica de los Estados Unidos, ocho de cada diez víctimas de violación afirman que conocían a su agresor. Otras estadísticas indican que el 94 % de las violaciones a menores de doce años fueron por parte de un familiar, un amigo o un conocido de la familia. El 90 % de las víctimas más jóvenes dicen que el ofensor era alguien cercano a ellas.

Si te ha pasado lo mismo que a Tamar, hay justicia en la tierra y en el cielo. No calles ante los hombres y no calles ante Dios. — 

Leticia Uribe de Campechano 

 

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Tomado de: Lecturas Devocionales para Damas 2019
“Hijas del Rey”
Por: Diana de Aguirre
Colaboradores: Norma Salinas & Paty Solares

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