El trasfondo (Gén. 1; 8: 22; Ecle. 3: 1-8)
La tierra lleva girando sobre su eje desde el mismo momento en que Dios pronuncio la palabra (ver Gén. 8: 22). Las cxperiencias de la familia humana se han venido sucediendo así como ha venido girando -1 mundo y las estaciones han ido cambiando en sus ciclos predeterminados. El ir y venir de la vicia fue muy bien definido por el rey Salomón: «En este mundo todo tiene su hora; hay un momento para todo cuanto ocurre» (Ecle. 3: 1). Todo ocurre según el reloj divino aunque, por su’puesto, a lo largo de las etapas de nuestras vicias nosotros también tenemos que tomar decisiones.
El tema (Gén. 21: 8)
Ninguno de nosotros puede afirmar con certeza que lo que somos, o lo que hemos alcanzado, se debe únicamente a nuestros propios esfuerzos. Todos hemos sido influenciados, positiva o negativamente, por otras personas que han contribuido a tejer la tela de nuestras vidas. El crecimiento de la familia nos llena de razones para gozarnos (ver Gén. 21: 8), pero también incluye etapas de tensión y caos, que nos ayudan a crecer
y definen la dirección que cada miembro de la familia ha de tomar en sus vidas, Es interesante descubrir que las dinámicas de las relaciones que aprendemos en nueatro hogar son las que seguiremos utilizando a lo largo de nuestras vidas, y que, en ultima instancia, la relación que tengamos con nuestro Creador influirá en todas nuestras decisiones. La familia es una fuerza que debe ser tomada en cuenta. La Bíblia está llena de ejemplos del poder que ejercen las familias en nuestro mundo, para bien o para mal.
Y si bien es cierto que nuestras decisiones personales tienen mucho que ver con el resultado final de nuestra vida, nuestras familias ejercen una clara y poderosa influencia en nosotros y en las próximas generaciones.
El desarrollo del carácter (Jue. 13: 24-14: 2)
En la vida de Sansón encontramos un ejemplo muy interesante de desarrollo del carácter. Los últimos dos versículos del capítulo 13 y los dos primeros del 14 del libro de Jueces presentan un resumen de su vida. Pero leer únicamente esos versículos nos llevaría a pasar por alto las enseñanzas que podemos aprender de algunos sucesos vinculados con su nacimiento y con su caída.
Al igual que otros nacimientos que encontramos en el relato bíblico, el de Sansón también fue predicho. El mensajero celestial que comunicó a los padres de Sansón las buenas nuevas y las instrucciones también les hizo sentir un profundo temor. Podemos deducir que ellos se mantuvieron en la senda estrecha, ya que Sansón cosechó el prometido beneficio físico de la estricta obediencia de sus padres. Sin embargo, es obvio que sucedieron muchas cosas entre el nacimiento de Sansón y el momento en que deseó tener esposa. La decisión que tomó respecto a con quién unir su vida dice mucho de los principios que él abrigaba en su corazón y del tipo de relación que tenía con el Dios de sus padres.
Sansón quiso cumplir sus deseos a pesar de que sus padres intentaron convencerlo de que la decisión que quería tomar era incorrecta.
Sansón cosechó muchas calamidades y vivió en un inmenso caos en su búsqueda de lo que consideraba felicidad. A pesar de todo, se cumplió el plan de Dios de librar a Israel de sus opresores, aunque el relato no tenía que haber seguido el derrotero que tomó.
Nuestras decisiones personales tienen mucho que ver con el resultado final de nuestra vida.
El desenlace (Gén. 15: 15; Jue. 8: 32; Sal. 71: 5; 90: 10-12; Prov. 5: 18; Jer. 9: 23, 24;Sant. 1:5)
Para muchos de la generación del milenio, la jubilación parece muy lejana. Su
agenda diaria consiste en disfrutar de experiencias gozosas o felices, y la conclusión de la vida se ve tan distante que ni se pasa por la cabeza. Pero el sabio consejo de las Escrituras nos invíta a hacer una pausa lo suficientemente larga como para considerar la conclusión de todo. En Jeremías 9: 23-24 leemos que el verdadero gozo y la genuina felicidad fluyen de nuestra relación con nuestro Padre celestial. Quizá confiemos en nuestra fuerza, o en nuestros conocimientos y riquezas, pero todo eso tiene una duración limitada y pronto pasará. El único logro que es duradero en esta vida y en la venidera es el vínculo que hayamos forjado con Dios.
Si hacemos del Señor nuestra esperanza y nuestra confianza desde los días de
nuestra juventud, no nos sentiremos defraudados cuando llegue el final. Cada promesa que él ha hecho está a nuestro alcance: «Yo sé los planes que tengo para ustedes, planes para su bienestar y no para su mal, a fin de darles un futuro lleno de esperanza. Yo, el Señor, lo afirmo. Entonces ustedes me invocarán, y vendrán a mí en oración yyo los escucharé» (Jer. 29: 11-12). «Si a alguno de ustedes le falta sabiduría, pídasela a Dios, y él se la dará; pues Dios da a todos sin limitación y sin hacer reproche alguno» (Sant. 1: 5). Ciertamente, «nuestros años se van como un suspiro», pero ese devenir puede
tener un efecto positivo y contagioso que conduzca a un final feliz si nos dedicamos a «alcanzar sabiduría» (ver Sal. 90: 9, 12). Sea cual sea la dirección en la que decidamos marchar, el relato de nuestras vidas será leído e influirá sobre otras personas. Decidamos vivír vidas que resulten en bendición y que otros puedan recordar con regocijo.
PARA COMENTAR
l. ¿Qué consideras que es una vída plena o una vida bien vívída?
2. ¿Cómo podemos mantener la vísta en Dios mientras atravesamos las diferentes
etapas de la vída?
#EscuelaSabaticaUniversitarios
#MeditacionesDiarias
#RadioJovenAdventista
Lección de Escuela Sabática Para Jovenes Universitarios 2019.
2do trimestre 2019 “Estaciones de la vida”
Lección 1: «Los Ritmos de la vida«
Colaboradores: Misael Morillo
