miércoles , 28 octubre 2026
Devocion Familiar 2019

Servir para vencer

«Eligió a David, su siervo, y lo tomó de los rebaños de ovejas».  Salmo 78: 70

DAVID FUE REY, profeta y guerrero. Pero cuando Asaf escribió este salmo histórico, usa el título de «siervo de Dios» para referirse a David. «Eligió a David, su siervo, y lo tomó de los rebaños de ovejas», dice el Salmista.

¿Cuál era la actividad de David cuando Dios lo llamó para ungirlo como rey de Israel? Cuidaba ovejas. No era solo un joven sin experiencia, era también un siervo. Nada más. No tenía títulos. Ni tamaño. Ni apariencia. Ni currículo. Solo era siervo. Era tan insignificante, que cuando el profeta Samuel le pidió a Isaí que llamara a sus hijos, hizo desfilar a todos delante del profeta, menos a David, por considerarlo fuera de concurso. Todos tendrían alguna chance de ser el nuevo rey, menos David. ¿Para qué perder tiempo con él? Y, sin embargo, tú conoces el fin de la historia. David llegó a ser uno de los mayores reyes de Israel.

Si tú crees que David fue llamado porque era pastor de ovejas, sin títulos, joven e inexperto, estás equivocado. Nada de lo que fue mencionado es una virtud. Dios no busca a los menos calificados. Dios busca siervos. Busca a personas cuya prioridad no es ocupar un cargo, sino servir. Personas que se despojan de sí mismas para que Jesús pueda llenar cada rincón del corazón. Vasos limpios de orgullo, en los que el Espíritu de Dios puede actuar.

El líder con poder, pero sin espíritu de servicio, exige respeto. El líder siervo, administra con sabiduría el respeto que las personas le ofrecen voluntariamente. El mundo sería mejor si el poder del amor y del servicio sustituyera al amor por el poder que domina la vida de mucha gente.

Dicen que convivir con las ovejas enseña la lección de la humildad y de la mansedumbre. ¿Será por eso que Dios permitió que Moisés y David fuesen pastores, antes de que asumieran el liderazgo del pueblo de Dios?

Debo preguntarme hoy: ¿Qué siervo soy? En mi familia, en mi trabajo, en la comunidad, ¿cuánto estoy dispuesto a servir? Este es uno de los secretos de la vida feliz. Solo una vida feliz es capaz de hacer felices a las personas que la rodean. Antes de reclamar por cualquier circunstancia difícil que tú estés viviendo, recuerda que Dios «Eligió a David, su siervo, y lo tomó de los rebaños de ovejas».

#MatinalFamiliar
#RadioJovenAdventista
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Tomado de: Lecturas Devocionales Familiares 2019
«Cada Día Más Sabio»
Por: Alejandro Bullón
 Narrado por: Augusto Palacios & Misael Morillo

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