«Y que el mismo Señor de la paz les dé la paz a ustedes en todo tiempo y en todas formas» (2 Tesalonicenses 3: 16).
¿Quieres que te cuente un secreto? ¡Me gusta verte cuando estás durmiendo!
Cuando duermes en tu cama pareces un angelito. Todo está tranquilo y en paz. Mientras te observo, pienso en toda la diversión que hemos compartido. Me siento feliz y en paz. ¿Te has sentido así alguna vez?
Antes de que nuestro mundo fuera creado, había paz en el cielo. Los ángeles estaban felices y en paz. Sabían que las leyes de Dios eran justas y que si las guardaban serían felices. Los ángeles podían decidir si querían servir a Dios, y lo hacían. Dios amaba a los ángeles y ellos a él.
Había paz en el cielo porque los ángeles obedecían las leyes de Dios. Todos disfrutaban de la compañía de Dios y eran felices.
Algunos piensan que paz significa que no hay guerra. Pero es más que eso. En la Biblia, paz significa tener todo lo que necesitas para ser feliz.
Me gusta mirarte cuando duermes porque estás muy tranquilo. Yo ahora siento paz y tranquilidad aquí contigo en mis brazos. Te amo.
Querido Dios, gracias por tu perfecta paz. Amén.
Tomado de: Lecturas devocionales para los más pequeños 2014
«¿Qué dice Jesús?»
Rosanne C. Tetz
