<<Jesús les respondió diciendo: «Ha llegado la hora para que el Hijo del hombre sea glorificado»>> Juan 12: 23
HABÍA FIESTA en Jerusalén Jesús estaría presente. Nadie quería perder la oportunidad de verlo y oírlo. Algunos por curiosidad, otros porque no sabían adónde ir en busca de ayuda, y otros, incluso, porque esperaban ansiosos que el Maestro de Galilea cometiera un desliz para poder condenarlo.
El relato bíblico dice que <<había ciertos griegos entre los que habían subido a adorar en la fiesta>> (ver. 20). Los griegos practicaban una religión lógica y racional en la que no existía lugar para la fe. No eran capaces en creer en lo que sus ojos no vieran o sus dedos no tocasen. Ese era uno de los motivos por los que atribuían a sus dioses las formas y características humanas.
Pero en el mundo espiritual no es como en la ciencia. Tù no puedes colocar a Dios debajo del lente de un microscopio para analizar su estatura. Tienes que aceptarlo por fe, porque èl deja en el universo evidencias suficientes de que este al control de todo.
Los griegos que fueron a Jerusalén eran personas vacías, huecas y desesperadas. La lógica racional de su estilo de vida satisfacía el intelecto, pero no llenaba el corazón. La religión lógica de su paìs no llenaba el vacío de su corazón.
La religión logica de su paìs no llenaba el vacío de su corazón, y por eso dejaron todo y viajaron a Jerusalén. Habían oído decir que Jesús curaba a leprosos, devolvía la vista a los ciegos, transformaba a los marginales y prostitutas y hasta resucitaba a los muertos.
La gente desesperada correa detrás de Jesús. Después de encontrarse con él, todo el mundo regresaba feliz y dispuesto a enfrentar las luchas de la vida y a ser victoriosos.
Por eso. los griegos llegaron a Jerusalén después de andar varios días. ¿Querían ver a Jesús, querían oírlo. Habían intentado todo y nada había dado resultado. ¿Por qué no conocer a Jesús?
Sin embargo, la respuesta de Jesús es sorprendente. <<Ha llegado la hora para que el Hijo del hombre sea glorificado>> ¿De qué estaba hablando? De su muerte, indudablemente. ¡Pero qué modo extraño de ser glorificado!
Generalmente, para que una persona reciba la gloria es llevada a un palco y todas las luces del mundo se concentran en ella. La multitudes aplauden, se entregan medallas y destapan botellas de champaña.
Pero Jesus habla de ser glorificado con la muerte. Estaba presentando a los griegos el carácter ilógico del cristianismo. Mientras los hombres matan para vencer, Cristo muere y de ese modo alcanza la victoria. Mientras los hombres viven para ser glorificados, Cristo es suspendido en la cruz como un marginal, con el fin de alcanzar la gloria.
Debía haber lugar para la fe. Los griegos tenían solo dos caminos: o continuaban intentando todo y permanecían con el corazón vacío y desesperado, o crean que detrás del sufrimiento y la muerte estaba la gloria. Era racionalizar o ejercer la fe. ¿Y qué en cuanto a ti?
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Matinal Para Toda La Familia 2018.
“A Solas Con Jesus”
Por: Alejandro Bullón
