martes , 22 septiembre 2026
Inicio Devocion Familiar 2018 A los amigos les gusta conversar
Devocion Familiar 2018

A los amigos les gusta conversar

<<Pero tú, cuando ores, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto, te recompensará en público>>. Mateo 6:6 
LA CARTA terminaba así: <<Al fin de cuentas, parece que mi caso no tiene solución. Sé que la oración me ayudaría a resolver el problema, pero no tengo ganas de orar. Lo peor de todo es que cuando oro, digo todo lo que tenga para decir en dos minutos. Tengo la impresión de que mi oración no pasa del techo>>.
¿Sentiste algo parecido alguna vez? La verdad es que, en los años que llevo trabajando con los jóvenes, descubrí que el problema del joven no consiste en no saber que necesita orar. Todo el mundo sabe que es necesario orar, y que la oración es el alimento del alma.
Todos saben que el poder viene a través de la oración. La angustia del joven se revela en la siguiente frase: <<Pastor, no tengo ganas de orar>>.
Es necesario entender, en primer lugar, en que consiste la oración. <<Orar – dice Elena de White- es el acto de abril nuestro corazón a Dios como a un amigo>> (El camino a Cristo, cap. 11, p. 138). Según esta declaración, orar no es nada más ni nada menos que conversar con un amigo. Y a los amigos les gusta conversar. Es lo que más hacen. Si alguien no tiene ganas de conversar con su amigo, alguna cosa anda mal; se cree alguna barrera. La amistad esta quebrantada, y la solución no consiste en leer libros o en oír sermones que hablen acerca del deber de conversar con un amigo. Es necesario que le enseñen como resolver su problema con el amigo. Necesita ayuda para que la amistad vuelva a ser como antes. Una vez que el problema haya sido resuelto, el diálogo como el amigo surgir espontáneamente
En segundo lugar, es necesario saber que una conversación entre amigos debe estar basada en la sinceridad. En una relación de amigos verdaderos no hay lugar para la hipocresía.
Cristo nos ama y lo que espera de nuestra relación con él es, sobre todo, sinceridad. Así dice en el Sermón del Monte: <<Cuando oren, no finjan… no se queden recitando siempre la misma oración>> (ver Mateo 6: 5-7).
Tenemos casi de memoria una oración para las mañanas y otra para las noches. Siempre sobre el mismo asunto. Podemos estar sin el mismo deseo de orar, pero nos arrodillamos por disciplina y repetimos la oración acostumbrada, que generalmente no dura más de dos minutos. Y al acostarnos, experimentamos la extraña sensación de que nuestra oración no pasa del techo.
¿Por qué no encarar la oración como la maravillosa experiencia de conversar con Jesucristo, en lugar de considerarla nuestro deber de cada día?
El día en que descubramos la alegría de hablar así con Dios, habremos descubierto el secreto de una vida poderosa. Eso es andar con Dios.
MatinalFamiliar
#MeditacionesDiarias
#RadioJovenAdventista

 

Matinal Para Toda La Familia 2018.
“A Solas Con Jesus”
Por: Alejandro Bullón

Matinales relacionados

¿Qué hacer? 

  «No reprendas al escarnecedor, para que no te aborrezca; corrige al...

El año está terminando 

«Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto,...

EN NOMBRE DEL SEÑOR

  Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho,...

TU GRAN OPORTUNIDAD

  Así será bendecido el hombre que teme a Jehová. Salmos 128:...