Cuando yo era niño, hablaba, pensaba y razonaba como un niño; pero al hacerme hombre, dejé atrás lo que era propio de un niño, 1 Corintios 13: 11.
Los científicos han descubierto que las crías de muchas familias de mamíferos y aves, juegan juegos. Sin duda habrás visto cachorros, gatitos y otros animales jovencitos jugar entre ellos. Un cachorro salta y juega con otro. Un gatito salta y juega con otro. Cuando no tienen suficientes miembros de su especie para jugar, con gusto juegan con otros animales. Seguramente has visto un gatito juguetón golpeteando las orejas de un paciente perro.
Hace algunos años, el campamento Rancho Flecha Rota recibió
un cachorro de coyote y otro de mapache. Ambos crecieron en jaulas contiguas. De vez en cuando el director los sacaba y ponía juntos. Corrían y saltaban, rodaban y se tumbaban, y se mordían; se divertían mucho. Eran verdaderos amigos y tuvieron muchas peleas amistosas. Shotgun, el coyote, y Ringo, el mapache, crecieron juntos sin tenerse miedo.
Los monos corren y se persiguen. Los corderos y los cervatos corren, saltan y se retuercen. Los pofros levantan sus patas traseras. Hasta los pájaros vuelan en picada y se pelean. Según los investigadores, todos esos juegos entre animales y aves, les ayudan a madurar. Cuando las crías corren y se persiguen y juegan, aprenden a convivir.
El apóstol Pablo en el versículo de hoy, dice que cuando crezcas dejarás las cosas infantiles. Los menores no se comportan como los Preescolares. Pronto serás adolescente y luego adulto. Al avanzar en edad, madurarás.
Al madurar en tu vida cristiana, irás disfrutando cada vez más al leer y estudiar pasajes bíblicos más difíciles. Al madurar tu mente, tu comprensión y tu comportamiento, cambian.
Ora hoy para que Dios te ayude a reconocer las necesidades de tu edad, y que al crecer, tomes decisiones más maduras para el Señor.
#MatinaldeMenores
#RadioJovenAdventista
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Tomado De: Lecturas Devocionales Para Menores 2018.
“Un Planeta Increible”
Por: Charles C. Case
