“En casa del sabio abundan las riquezas y el perfume, pero el necio todo
lo despilfarra” (Prov. 21:20). Este versículo contrasta la mayordomía de la responsabilidad
económica con la gestión lujosa y despilfarradora. Los insensatos
no hacen ningún plan para vivir con lo que tienen. Gastan con avidez
la riqueza que tienen a su disposición, incluso la riqueza prestada, y creen
que la prudencia financiera o la vida frugal es una adversidad, como una
dieta indeseada. Sin embargo, incluso cuando necesitamos pedir un préstamo,
como por ejemplo para una casa, debemos hacerlo con suma consideración y
reconociendo que necesitamos vivir dentro de nuestras posibilidades.
Los ricos pueden vivir con sus propios medios según su riqueza. Su problema
es que siempre están preocupados por su riqueza y por cómo conservarla.
Cuando la gente tiene muy poco y vive con lo justo, se preocupa por
conservar la vida, no la riqueza. No obstante, la Biblia da consejos sobre cómo
vivir dentro de nuestras posibilidades, sin importar cuánto tengamos. Pablo
recomienda lo que podríamos considerar sencillez extrema: “Así que, teniendo
sustento y abrigo, [podríamos incluir la vivienda] estemos contentos con esto”
(1 Tim. 6:8). Pablo no considera que las posesiones terrenales sean muy importantes
porque para él, basta con vivir en Cristo (Fil. 1:21).
¿Qué principio hay que recordar antes que nada? Mat. 6:33. ¿De qué
forma podemos estar seguros de que así es como vivimos?
___________________________________________________________
___________________________________________________________
Debiéramos pensar en nuestros medios no como ingresos, sino como recursos
que tenemos la responsabilidad de administrar. Un presupuesto es el
método que debemos usar para llevar a cabo esta tarea. La planificación de un
presupuesto es una habilidad adquirida que necesitamos estudiar cuidadosamente.
Se necesita una práctica disciplinada y esfuerzo para tener éxito en la
gestión de un plan financiero equilibrado (Prov. 14:15). Si nos comprometemos
a triunfar en nuestro plan de administración financiera, podremos evitar
bochornosos errores financieros.
Si tienes problemas con la administración del dinero, fija un presupuesto.
No tiene por qué ser complicado. Puede ser tan sencillo como sumar todos tus
gastos durante unos meses y luego sacar el promedio de tus gastos mensuales.
La clave es vivir dentro de tus posibilidades, pase lo que pase, y hacer todo lo
posible para evitar endeudarte.
-
Lee Lucas 14:27 al 30. Jesús ilustra el costo del discipulado al dar el
ejemplo de un constructor que estima el costo de construir una torre y lo
que sucede si no puede terminarla. ¿Qué lección de mayordomía debemos
extraer de aquí?
#LeccionAdultos
#MeditacionesDiarias
#RadioJovenAdventista
Lección de Escuela Sabática Para Adultos 2018. 1er trimestre 2018
“MAYORDOMÍA: LAS MOTIVACIONES DEL CORAZÓN”
Lección 11: «LAS DEUDAS: UNA DECISIÓN DIARIA»
