«El miedo a los hombres es una trampa, pero el que confía en el Señor estará protegido». Proverbios 29: 25.DHH.
MIS HERMANOS, EL SEÑOR espera que seamos valientes y que no desfallezcamos, […] pues Satanás no cesa en su propósito de destruir nuestra fe y hundir a todo el mundo en la infelicidad.— Carta 29, 1904, adaptado.
Todas las bendiciones se derraman sobre aquellos que mantienen una unión vital con Jesucristo. Cristo no nos llama para fortalecernos con su gracia y su presencia momentáneamente, y para despojarnos después de su iluminación a fin de que quedemos vagando lejos de él tristes y cabizbajos. Claro que no. El nos indica que debemos morar en él y él en nosotros (Juan 14: 20).
En todo lugar y momento donde debe ser hecha su obra, él está presente con su ternura, su amor y su compasión. Ha preparado para ti y a fin de mí una morada eterna. El es nuestro refugio. Nuestra experiencia debiera ampliarse y profundizarse. Jesús ha abierto toda la divina plenitud de su amor inefable. […] Acudamos al Señor y cobremos ánimo, tengamos fe y esperanza. Mi hermano y mi hermana en el Señor, tengan coraje. ¡Qué poco sabemos lo que nos espera! Debiéramos entregarnos por entero a Jesús, pertenecerle del todo, y entonces decirle: «No se haga mi voluntad, sino la tuya» (Luc. 22: 42). […]
El tierno amor y la compasión de nuestro Salvador ahí está, a nuestra disposición. Fijemos nuestra vista en él, confiando en él en todo momento, y no dudemos de su amor. El conoce todas nuestras debilidades y lo que necesitamos, y nos dará gracia SUficiente para cada día. Miremos a Jesús sin cesar y tengamos buen ánimo.— Carta 1) 1894.
En la fe genuina hay alegría, un firme asidero que ni el tiempo ni el uso pueden debilitar.–— The Youth’s Instructor, 21 de Abril de 1898.
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Devocional Vespertino Para 2017.
“HIJOS E HIJAS DE DIOS”
Por: Elena G. de White.
