«Desde que sus antepasados salieron de Egipto hasta ahora, yo les he enviado a ustedes, uno tras otro, a todos mis siervos los profetas. Pero ustedes no me obedecieron ni me hicieron caso» (Jeremías 7: 25-26).
Hace años, cuando estábamos recorriendo Europa, mi esposo y yo asistimos a la boda de nuestros amigos Bjorn y Petra, en Suecia, Un momento especial quedó grabado en nuestras memorias: cuando el novio abandonó la sala. De repente, desde todos los rincones y las mesas, muchachos y hombres, jóvenes y viejos, salieron de sus asientos, haciendo una línea frente a la novia. Uno por uno besaba la mejilla de Petra mientras el novio estaba ausente.
A continuación Petra dejó la sala, y todas las mujeres corrieron a darle su beso en la mejilla a Bjorn. Fue divertidísimo y no teníamos que entender ni una palabra de sueco para poder participar. Admito que me gustó haber besado al novio sueco de ojos azules y me di cuenta de que Greg estaba un poquito ansioso por ir a besar a la hermosa novia.
Leyendo el Antiguo Testamento, a veces siento como si estuviera en una boda sueca de nuevo.Cada vez que Dios se daba la vuelta, los israelitas repartían besos a las mujeres extranjeras que Dios les había prohibido tocar, Sin lugar a dudas aquellas mujeres llevaban a los hombres de Israel de vuelta a la idolatría y lejos de Dios. (Aunque seguramente los hombres no ponían ninguna objeción). Una y otra vez, Israel se olvidaba de Dios. Él les enviaba profetas, advertencias, mensajeros y señales, pero no les importaba.
Les rogó que volvieran a él, y Io hacían a veces, pero se alejaban de nuevo. Esto pasó literalmente durante cientos y cientos de años. Por último lo inevitable sucedió: Dios permitió su caída. Él habría sido un hazmerreír si no hubiera sido así, porque era parte del pacto: vivan en mis caminos y prosperarán, o abandónenme y caerán en ruina, Él tenía que mantener su parte del trato.
Dos aspectos sobre la caída de la nación israelita me llaman la atención: 1) por qué seguían alejándose de Dios aun sabiendo las consecuencias, y 2) cómo Dios, fielmente, trató durante siglos de ganarlos de nuevo, Y entonces, pienso en nosotros hoy, ¿estamos alejándonos más y más de Dios cada vez que se da la espalda? Si es así, detente a pensar un momento en todo lo que hace para traerte de vuelta.
#MatinalDeAdolescentes
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias
TOMADO DE:
Lecturas Devocionales Para Adolescentes 2017.
“FUSIÓN”
Por: Melissa & Greg Howell Seth Pierce.

Hace años, cuando estábamos recorriendo Europa, mi esposo y yo asistimos a la boda de nuestros amigos Bjorn y Petra, en Suecia, Un momento especial quedó grabado en nuestras memorias: cuando el novio abandonó la sala. De repente, desde todos los rincones y las mesas, muchachos y hombres, jóvenes y viejos, salieron de sus asientos, haciendo una línea frente a la novia. Uno por uno besaba la mejilla de Petra mientras el novio estaba ausente.