«Bienaventurado el que lee». Apocalipsis l: 3.
TENIAMOS LA COSTUMBRE de leer libros instructivos e interesantes, juntamente con la Biblia, en el círculo familiar, y nuestros hijos siempre se sentían felices de que los entretuviéramos así. De ese modo preveníamos el inquieto deseo de salir a la calle con otros amiguitos, y al mismo tiempo cultivábamos en ellos el gusto por la lectura sana y beneficiosa.[…] Los tomos de la serie Spirit of Prophecy [El Espíritu de Profecíal, deberían encontrarse en cada hogar, y debieran ser leídos en voz alta en el círculo familiar. […]
Los Testimonios para la iglesia; contienen instrucciones que se aplican al caso de todos, tanto de padres como de hijos. Si se leyeran en voz alta a toda la familia, tanto los niños como los padres resultarían beneficiados por sus consejos, admoniciones y reprensiones.[…]
Dediquemos tiempo a la lectura de las Escrituras y otros libros interesantes que impartan conocimiento e inculquen principios rectos. Que el mejor lector lea en voz alta mientras los otros miembros de la familia se ocupan en otras actividades útiles. De ese modo las veladas pueden ser a la vez placenteras y provechosas.— Review and Herald, 26 de Diciembre de 1882.
Mediante la práctica de buenos hábitos, se irá desarraigando del corazón degradado todo lo que es bajo, sin valor y desordenado.— The Youth’s Instructor, 18 de Enero de 1894, adaptado.
La lectura sana y provechosa será a la mente lo que el alimento saludable es al cuerpo. De ese modo llegaremos a ser más fuertes para resistir la tentación, formar hábitos correctos y actuar de acuerdo con principios rectos.—– Review and Herald, 26 de Diciembre de 1882.
#LeerParaCrecerLeerParaCreer
#DevocionalVespertino
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias
TOMADO DE:
Devocional Vespertino Para 2017.
“HIJOS E HIJAS DE DIOS”
Por: Elena G. de White.
