«De Jehová son los pasos del hombre, ¿cómo, pues, entenderá el hombre su camino?» Proverbios 20: 24
tierra adentro, para mojar la semilla del dolor, haciéndola brotar en forma de experiencia.
Te preguntas: «¿Por qué?» Gritas: «iNo fui yo!» Pero eres tú y lo sabes. El texto de hoy es tu respuesta. Al Señor le pertenecen tus pasos; solo él conoce las verdaderas necesidades de tu loco corazón. Tú no. Tú piensas que lo sabes; imaginas que lo entiendes todo. Crees saber hacia dónde vas, pero el tiempo se encarga de mostrarte lo equivocado que estabas.
Solo en Jesús tus desencuentros se encuentran; solo en él tus desvaríos se descubren. Unicamente en Dios dejas de correr sin tregua, buscando lo que no sabes. En él, finalmente, tu no ser se transforma en ser.
Por eso hoy, antes de abrir las ventanas de tu vida al nuevo día, vuelve los Ojos a Dios, como la flor hacia el sol, buscando vida. Abre tu corazón al Espíritu, como la tierra seca al rocío de la mañana.
No salgas solo. Andar solo es andar a ciegas; vivir solo es morir en vida. El arco iris pierde su color. Solo queda agua, sin sabor ni color. Acuarela muerta. Flor marchita.
Jamás olvides que «de Jehová son los pasos del hombre; ¿cómo, pues, entenderá el hombre su camino?»
“Plenitud En Cristo”
Por: Alejandro Bullón.
