«En ese día se obtendrá el perdón de los pecados de ustedes delante del Señor, y quedarán limpios de todos ellos» (Levítico 16: 30).
Cuando era niña, el día más importante del año para mí era el de Navidad. Esperaba todo el año que llegara y, cuando finalmente llegaba, era mágico. Más adelante, durante la secundaria, cuando la Navidad perdió encanto para mí, mi cumpleaños se convirtió en el día más importante del año. ¡Un día completo dedicado especialmente a mí! En la universidad, el último día de los exámenes finales era el más importante del año, porque por fin podía descansar después de meses de estudio y noches sin dormir. Cuando me casé mi aniversario de bodas se convirtió en el día más importante. Pero cuando tuve a mi primer hijo, el día más importante del año cambió de nuevo, y cada cumpleaños de él nos asombrábamos de ver lo mucho que había crecido y cómo el tiempo había pasado volando.
En el pueblo israelita, el día más importante del año nunca cambiaba, era siempre el Día de la Expiación. Ese día el sumo sacerdote iba al Lugar Santísimo y hacía expiación por los pecados del pueblo, y a continuación el Santuario era purificado. Ese era un día de juicio y simbolizaba el juicio final. A lo largo de todo el año, los pecados del pueblo habían sido perdonados, pero en ese día el Santuario era purificado. No había nada malo con el Santuario en sí, pero así corno las tinas que utilizamos para bañarnos tienen agua limpia al principio pero al final del baño está turbia, así todo el año el Santuario había estado recibiendo la suciedad de los pecados del pueblo y necesitaba ser limpiado. ¿Por qué el pecado necesitaba ser limpiado dos veces? Porque afectaba el buen nombre de Dios. Parte del juicio es sobre Dios, ¿es justo que él perdone a los pecadores? Un juez justo no puede hacer eso, pero los sacrificios simbólicos del Día de la Expiación y el sacrificio literal de Jesucristo en la cruz, reivindican el perdón de Dios y por lo tanto a aquellos a los que él ha perdonado. Si todo esto suena demasiado complicado para ti, pongámoslo más sencillo: Dios ha pensado en todo hasta en el más mínimo detalle, para poder verte a salvo y en el cielo con él algún día.
#MatinaldeAdolescentes
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias
Tomado de: Lecturas Devocionales para Adolescentes 2017.
“FUSIÓN”
Por: Melissa y Greg Howell Seth Pierce.
