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Y sí, todo el mundo transpira; Dios realmente nos diseñó de esa manera para
que nuestros cuerpos no se sobrecalienten. Piensa en ello como una clase de…
acondicionador de aire personal.
Pero, a medida que vas envejecienclo y tu cuerpo cambia, tus glándulas sudo-
ríparas comienzan a trabajar horas extra. Y mientras que la transpiración, en sí
misma, no tiene olor, las bacterias en tu piel si lo tienen, y eso nace la diferencia
en la forma en que hueles. Así que es importante que prestes más atención a tu
higiene, para mantener tu cuerpo limpio.
Nada es más embarazoso que un amigo o, peor aún, alguien que no es tu amigo, te
diga que te hace falta ducharte. Mantente preparado siguiendo estas consejos.
– Báñate frecuentemente, y usa un desodorante que huela bien. Hay esencias
hechas especialmente para muchachos o para jovencitas.
– Usa tu ropa una sola vez antes de lavarla. Sugerencia: si esta en el suelo, está
sucio.
– Mantén tu habitación limpia. Si tu dormitorio huele como un vestuario de
fútbol, ¡también lo hará tu ropa!
– Cepilla tus dientes y usa hilo dental para que tu aliento este fresco ¡y no
asuste!
– Mantén tus uñas limpias y recortadas. Probablemente, no vayan a afectar el
olor, pero si tu aspecto.
Digamos la verdad: la pubertad es rara. Pero ¡también puede ser divertida. Re—
cuerda que es parte del viaje que Dios tiene preparado para ti.
Nunca desestimes el poder de una ducha.
SPLASH
El cuerpo humano tiene, aproximadamente, dos millo-
nes y medio de glándulas sudoríparas.
#MatinalDeAdolescentes
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias
Tomado de: Matinal para Adolescentes 2016
“Intensamente, Ejercita tu Cerebro”
Compilado por Penny Estes Wheeler.
