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Experimenta: Si Jesús te preguntara ahora mismo: «¿Me amas?», ¿qué le responderías? Si te lo preguntara tres veces, ¿qué responderías?
En cuántos idiomas sabes decir «Te amo»? I love you, en inglés; Je t’aime, en francés; Eu te amo, en portugués; Wo ai ni, en mandarín; Ya lyublyu tebya, en ruso… Se considera que hay alrededor de 6.800 idiomas en el mundo. Pero de nada sirve decir a alguien que lo amas en mil idiomas diferentes, si no lo demuestras con acciones.
Estaba Jesús con sus discípulos a orillas de la playa cuando le preguntó a Pedro: -Pedro, ¿me amas? El discípulo respondió que sí. Jesús repitió la misma pregunta dos veces más. A la tercera, Pedro entristeció. ¿Acaso Jesús dudaba de su amor? ¿Por qué le preguntaba tantas veces?
Jesús deseaba que Pedro entendiera, y también nosotros, que no es suficiente decir muchas veces a una persona, ni siquiera a Jesús, que lo amamos; debemos demostrarlo. Jesús sabía que para Pedro era muy fácil decir «te amo» una y otra vez, pero no le resultaba tan fácil demostrarlo. Por eso le preguntó tres veces: «¿Me amas?» Finalmente, le dijo cómo demostrarlo: «Apacienta mis ovejas».
Apacentar las ovejas de Jesús quiere decir que amemos y cuidemos a quienes nos rodean, si los amamos. Amar no solamente a los que nos caen bien y nos tratan bien, sino también a aquellos que nos cuesta amar.
Jesús te pregunta lo mismo cada vez que debes hacer algo extra por alguien. Ama a los que te rodean, especialmente, a cada miembro de tu familia. Diles que los amas, envíales un mensaje o déjales una nota en algún lugar; eso alegrará a cualquiera. Pero no olvides que la nota, el mensaje, las palabras no son suficientes: también necesitas hacer algo por ellos. Las acciones son el idioma del amor que cualquiera entiende; no necesitan de traducción.
«Terminado el desayuno, Jesús le preguntó a Simón Pedro: ‘Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que estos?’ Pedro le contestó: ‘Sí, Señor, tú sabes que te quiero’. Jesús le dijo: ‘Cuida de mis corderos’» (Juan 21:15).
Tomado de: Lecturas devocionales para Menores 2015
“Ciencia Divertida”
Por: Yaqueline Tello Ayala
