jueves , 11 junio 2026
Inicio Matinal Para Colportores Encuentro Divino con un Folleto
Matinal Para Colportores

Encuentro Divino con un Folleto

[soundcloud id=’237489649′]

Mira, Señor, cuánto amo tus preceptos; conforme a tu gran amor, dame vida. La suma de tus palabras es la verdad; tus rectos juicios permanecen para siempre. Salmo 119:159, 160, NVI.

Un día, caminando por la calle, vi un pequeño folleto que parecía interesante. Lo levante y adentro había un artículo titulado “Si Dios es amor, ¿por qué hay tanto sufrimiento?» Leí el folleto y el mensaje me asombro tanto que lo compartí con los otros creyentes que lideraba como laico. Logre conseguir más folletos, y los leí ávidamente.

Como resultado de lo que aprendí, nuestro grupo de creyentes le informó al propietario del salón que alquilábamos que estábamos cambiando nuestro día de adoración del domingo al sábado. Él no entendió el por qué, y preguntó: «¿Qué significa eso?» Entonces le dije: «Somos un grupo de cristianos que ahora descansa y adora en el séptimo día de la semana, como dice la Biblia».

Tiempo después conocí a un líder de la iglesia Adventista del oeste del Congo. Me explicó muchas cosas que yo no sabía, y me dio más material de lectura. Cuando volví a verlo le conté que estaba utilizando el material que me daba para preparar sermones para nuestros miembros de iglesia. El me animó a seguir encontrándonos, ya que había más verdades bíblicas que debía aprender. Más tarde me recomendó un colportor que me ayudó mucho. Con el tiempo yo y muchos de mis amigos fuimos bautizados en la iglesia Adventista.

El mismo colportor que me ayudó tanto fue quien me guio al ministerio del colportaje. Me enseñó a leer cuidadosamente los libros antes de salir a venderlos. Me mostró el libro” El camino a Cristo” y luego de leerlo, me hizo preguntas hasta que yo realmente supe el contenido. “El camino a Cristo” se convirtió en mi libro preferido. He vendido cientos de ejemplares desde que me convertí en colportor. La gente disfruta de leerlo, y ahora que soy pastor animo a los feligreses a comprar y leer muchos libros, especialmente “El camino a Cristo”.

He aprendido que si alguien quiere ser un buen pastor, debería ser primero un colportor. Es una gran bendición, además de un buen campo de aprendizaje.

Hoy le agradezco a Dios por las habilidades que adquirí como colportor, ya que fueron un firme yunque donde Dios pudo moldear mi ministerio pastoral.

No quiero dejar de agradecer a mi Padre celestial por aquel pequeño folleto, tirado en la calle, que tocó mi corazón. El hermano o colportor que lo entregó seguramente no imaginó que, cual “hoja de otoño», pondría mi alma en sintonía con el Cielo.

 

Isuko Mbembanja, República Democrática del Congo

Tomado de: Matinal para Colportores 2015
«Encuentros con la gracia de Dios»
Compilado por Howard Faigao

Matinales relacionados

Un Viaje Inolvidable

[soundcloud id=’239625247′] Dijo el señor al siervo: «Ve por los caminos y...

Ganar más que Dinero

[soundcloud id=’239615988′] Pero las otras semillas cayeron en buen terreno. Brotaron, crecieron...

¿Me Recuerdas?

[soundcloud id=’239411339′] El que siembra justicia asegura su ganancia. Proverbios 11:18, NVI....

El Gozo de Servir

[soundcloud id=’239280782′] Envió su palabra para sanarlos, y así los rescató del...