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Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve… así sera mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero. Isaías 55:10, 11. NVI.
Roberto no se imaginaba que la visita de Héctor le cambiaría la vida.
Roberto era una persona viviente, pero su corazón estaba casi muerto por las tristezas de su pasado y su presente, que lo afligían y mortificaban. Había sido abandonado en un orfanato, pero luego de muchos años de intensa búsqueda logró encontrar a su madre. Con el tiempo formó su propia familia con su esposa Rosa y sus tres hijas. Pero un mal ambiente y malas decisiones lo llevaron a perder, poco a poco, todo lo que tenia, incluso a su esposa y sus hijas.
La tristeza llenaba el corazón de Roberto, pero Dios envió a Héctor, un colportor con un mensaje que le cambiaría la vida para siempre. Cuando Héctor le dio a Roberto el libro Vida de Jesús y mencionó que Dios tiene el poder para restaurar a su familia, Roberto volvió a tener esperanza, y su alma se llenó de vigor. Comenzó a estudiar la Biblia con Héctor. Su interés en conocer más sobre Jesús se convirtió en una pasión. El libro de Éxodo le mostró que Dios puede terminar con la maldición del pecado y devolverle lo que él más amaba: su familia. Aprendió sobre el sábado; y entonces, lo que antes no entendía llegó a ser una delicia. Para alegría de Héctor, Roberto aceptó cada una de las doctrinas bíblicas que estudiaron juntos.
En 2011, unos meses después de haber conocido a Héctor, Roberto entregó su vida a Dios públicamente, mediante el bautismo. Unos días después, Roberto llamó a Héctor para decirle que estaba con sus hijas, su cuñado, ¡y su nieto!
Pero Dios tenía más milagros para Roberto. Un tiempo después, la esposa de Roberto lo llamó y lo animó a tener paciencia, porque estaba planeando volver a la casa. Hoy, Roberto se está preparando para ser un diácono en la Iglesia Adventista a la que asiste.
Héctor permitó que el Espíritu Santo lo utilizara para decir las palabras que Roberto necesitaba escuchar, y Roberto le abrió el corazón a Jesús. Las palabras de Dios mediante un colportor nunca vuelven vacías.
Matías Nieto. Argentina
Tomado de: Matinal para Colportores 2015
«Encuentros con la gracia de Dios»
Compilado por Howard Faigao
