Aquel día yo apartaré la tierra de Gosén, en la cual habita mi pueblo, para que no haya en ella ninguna clase de moscas, a fin de que sepas que yo soy Jehová en medio de la tierra (Éxodo 8: 22).
Pocas veces el cuidado que Dios le tiene a su pueblo es tan evidente como lo fue en el rescate del pueblo de Israel de las tierras de Egipto. Israel habitaba en la tierra de Gosén, lugar que José había escogido para su padre y sus hermanos. El pueblo, por supuesto, había crecido, pero seguía viviendo en la misma región. Dios había decidido sacar a su pueblo de la esclavitud; pero, mientras tanto,
había diseñado un plan para demostrar que él era el Dios verdadero.
Egipto tenía muchos dioses y consideraba que eran más poderosos que Jehová; de hecho, lo consideraban el Dios de los esclavos. El Señor dio indicaciones a Moisés de la forma como sacaría a su pueblo: caerían sobre Egipto una serie de plagas que a la postre lo dejarían arruinado; ningún dios egipcio sería capaz de detener al verdadero Dios. Moisés, como representante de Dios, se encontró con el faraón para decirle que dejara ir a su pueblo. Sin embargo, el faraón no solo no los dejó ir, sino que se burló del Dios de Moisés. El Señor sabía que esto pasaría y anticipadamente se lo habíaanunciado a Moisés.
Moisés anunció la primera de diez plagas que poco a poco irían exterminando al país, así como doblegando el orgullo de la nación más poderosa de la tierra. Milagrosamente, la mano del Señor protegió la tierra de Gosén y cada casa de los hijos de Israel. La diferencia más marcada fue con la plaga de la oscuridad, en la cual todo Egipto estuvo en tinieblas, pero los hijos de Israel tenían luz. Los
habitantes de Egipto quedaron maravillados del Dios de los israelitas y la luz que brillaba en los hogares de los hebreos daba fe de que ese Dios era más poderoso que sus dioses, al punto de que urgieron al faraón que dejara ir a los hebreos antes de que todos fueran destruidos.
Apreciado amigo, Dios hace y hará diferencia entre sus hijos y aquellos que no creen en él como verdadero Dios, pero tú y yo tenemos la oportunidad de estar entre su pueblo. Él desea que su luz, la luz de su Palabra, brille en tu hogar y en tu corazón. ¿Deseas que tú y tu familia sean salvos?
¿Quieres aceptarlo como tu Dios? Si es así, no tardes y deja que su luz brille en medio de tu oscuridad, porque todo es por su gracia.
www.meditacionesdiarias.com
https://www.facebook.com/meditacionesdiariass
https://play.google.com/store/apps/details?id=com.meditacionesdiarias.mobile
Tomado de la: Lectura Devocional para Adultos 2026
“POR SU GRACIA»
Por: Isaías Espinoza
Colaboradores: Nesthor Caraballo y Esther Peláez
