«Ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor»
1 Corintios 13: 13.
Es posible que alguna vez hayas pensado en la fragilidad de la vida. Quizá tu mente quedó atrapada por el sin sentido de la vida o quizá pensaste en la eternidad sin encontrar la respuesta lógica. A lo mejor quedaste en un estado depresivo, pensando en la realidad. ¿Qué eres? ¿Quién eres? ¿Quién es Dios? ¿Será que existe?
Muchas personas que no encuentran respuesta quedan vacías, sin fuerza para continuar batallando en la vida. Otros sencillamente se suicidan. ¿Qué caso tiene vivir si tarde o temprano llegará la muerte y la vida en sí es nada? La Biblia dice que hay tres cosas importantes: la fe, la esperanza y el amor; pero que el amor es la principal.
¿Qué sentido tiene vivir sin fe? ¿Qué caso tiene vivir sin esperanza? ¿A dónde vas sin amor? La fe está íntimamente ligada a la esperanza. Cuando se tiene fe se espera algo, pero si a la esperanza se le agrega vivir con amor, la vida se vuelve placentera y feliz, con sentido, con propósito y se vuelve plena.
Sin embargo, para los cristianos, estos tres elementos están anclados no en algo, sino en Alguien, Dios, es el todo, es la esperanza y es el amor, pero para que sea una realidad en tu vida debes tener fe para creer. El punto es cómo tener esperanza y amor sin creer que Dios existe. La fe solo puede ser ejercida por alguien que cree en Dios y el único que la puede dar y aumentar es el mismo Dios. Si no crees en Dios, solo eres un ser viviente como cualquier otro (un animal, un microbio, un insecto): naces, vives, te reproduces y mueres. Nada hay más allá de esto. ¡Qué triste existencia!
Pero qué bendición para los que creen en Dios. Tienen evidencia suficiente de su existencia en su vida. Viven, se mueven y son solo por él. ¿Son ingenuos? ¿Ignorantes? ¿Tontos? Quizá lo sean para muchos, pero la misma Escritura dice que, para los que no creen, la existencia de Dios y su evangelio son locura, pero para los que creen es poder de Dios.
Desconozco cómo vives, pero hoy te invito a dirigir tus ojos a Dios. De esta forma, conocerás una forma de vivir como nunca has vivido y te darás cuenta de que en él la felicidad es posible, porque en él hay esperanza y amor. La vida no está vacía. Él te puede ayudar a tener fe y a vivir con fe, porque todo es por su gracia.
Tomado de: Lecturas Devocionales para Adultos 2026
«POR SU GRACIA»
Por: Isaías Espinoza
Colaboradores: Nesthor Caraballo y Silvia García F.
