Contempla a Jesús
Una tendencia entre los teólogos liberales de la década de 1960 era excluir a Dios del ámbito de la teología. En 2017, la portada de la revista Time presentaba el titular: «¿Ha muerto la verdad?». Esta tendencia ilustra la posición de la sociedad actual. La idea misma de la verdad se está deteriorando hasta el punto de que ya nadie sabe qué es la verdad. Según la cultura popular, no hay una vara de medir, ni un fundamento en el que se pueda confiar, que resista la prueba del paso del tiempo. Sin embargo, Jesús declaró: «Yo soy el camino, la verdad y la vida» (Juan 14: 6). Esta declaración no se limitó a una cultura o a una época. Jesús se declaró a sí mismo como la verdad universal para todos los tiempos. Jesús no es una verdad entre muchas, sino la verdad para todos.
La Biblia presenta a Jesús como esta verdad. Con respecto a las Escrituras, Jesús dijo: «Las Escrituras dan testimonio de mí» (Juan 5: 39). A través de la Palabra escrita, la verdad que es Jesús ha sido preservada para todas las generaciones. El Antiguo Testamento prometió su venida, y el Nuevo Testamento documentó su llegada. Jesús está presente simbólicamente en el Antiguo Testamento y se revela en el Nuevo Testamento. Ambos dan testimonio de una sola verdad. Esa verdad fundamental, Jesús mismo, nunca cambia (ver Hebreos 13: 8). Al mismo tiempo, a medida que leemos la Palabra de Dios, aumenta nuestra comprensión de Jesús y de su verdad. «Hay minas de verdad que ha de descubrir todavía el investigador ferviente» (Elena G. de White, Testimonios para la iglesia, t. 5, p. 659). Podemos buscar luz adicional en la Biblia porque la Biblia nunca contradice las verdades pasadas, sino que se basa en ellas.
La Biblia, y solo la Biblia, debe ser la fuente en la que basamos lo que entendemos como verdad. Todas las demás fuentes deben probarse y comprobarse por la Palabra de Dios. Incluso lo que consideramos «razón» necesita ser probado con la Palabra de Dios.
¿Qué podría cambiar en tu hogar si recurrieras a la Biblia cuando te enfrentaras a una gran decisión, un problema de relación o un desafío? ¿Qué podría cambiar en tu lugar de trabajo o en tu iglesia si las palabras de la Biblia se convirtieran verdaderamente en la lente a través de la cual las personas vieran el mundo y eligieran vivir? Ningún otro libro puede hablar al alma como lo hace la Palabra de Dios. Si tu vida está vacía y tienes hambre espiritual, abre la Palabra viva. Lee Jeremías 15: 16, Mateo 4: 4 y 1 Pedro 2: 2. Las palabras de Dios son un manjar para la mente y el corazón; y, cuando las leemos, nos llenan y nos sostienen.
Los mensajes de la Biblia provienen del mismo Dios. Dios los envió específicamente para cada persona que lo ha buscado. Cuando leemos esos mensajes con un corazón abierto y en actitud de oración, no caen en saco roto.
Algunas personas quieren argumentar que no existe la verdad. ¿En qué sentido esa afirmación es contradictoria en sí misma? Es decir, ¿por qué afirmar que no existe la verdad es un intento de proclamar la verdad y, por lo tanto, una contradicción?
2do trimestre 2026 «UNA RELACIÓN MÁS ÍNTIMA CON DIOS»
Lección # 04 «EL PAPEL DE LA BIBLIA»
Colaboradores: Jassiel Taveras de la Rosa y Adriana Jiménez
