«Le pido a Dios, fuente de esperanza, que los llene completamente de alegría y paz, porque confían en él. Entonces rebosará de una esperanza segura mediante el poder del Espíritu Santo». Romanos 15:13.
Elías fue un profeta del Dios verdadero, el Creador de la humanidad y de todo el universo. Odiaba que los falsos profetas le dijeran mentiras a la gente sobre dioses falsos. Desafió al rey Acab a llamar a los falsos profetas que adoraban objetos de madera y piedra y decían que eran «dioses». Cuando todo estuvo preparado para el desafío, y los participantes ya estaban posicionados junto a sus altares en el monte Carmelo, los profetas de Baal comenzaron a pedir un milagro.
No pasó nada.
Entonces Elías preguntó:
-¿Será que su dios está durmiendo una siesta?
Él sabía que hay un solo Dios verdadero, pero quería que la gente entendiera el poder del Señor del universo.
Una vez más, Dios mostró su poder. Derramó fuego del cielo, que quemó no solo el altar, sino la madera, las piedras y hasta secó el foso que estaba lleno de agua.
Nuestro Dios es cuidadoso y solícito. Él cuida los detalles de nuestra vida. Él nos ha cuidado todos los días de este año y lo seguirá haciendo en el nuevo año que comenzará mañana.
Mi oración: Dios de la esperanza, te doy gracias por cuidar tan bien de mí durante este año. El año que viene, quiero continuar estando cerca de ti, sintiendo que tú cuidas de mí.
Tomado de: Lecturas Devocionales para Menores 2025.
“PALABRITAS DEL CORAZÓN”
Por: «SARAH SUZANE BERTOLLI & ROGERIO CHIMELLO »
Colaboradores: Liseth Orduz y Karla González
