«En aquel día mirará el hombre a su Hacedor, y sus ojos contemplarán al Santo de Israel».
Isaías 17: 7, RV60
Los tesoros de la eternidad han sido confiados a la custodia de Jesucristo para darlos a quien le plazca. Pero cuán triste es que tantos, rápidamente, pierden de vista la preciosa gracia que les es ofrecida por fe en Cristo. Él impartirá los tesoros celestiales a los que creen en él, acuden a él y moran en él. Exhorta a su pueblo escogido y peculiar, que,le ama y le sirve, para que vaya a él y pida; y le dará el pan de vida y lo dotará con el agua de la vida, que estará en su medio como un manantial que brotará para vida eterna.
Jesús trajo a nuestro mundo los tesoros acumulados de Dios, y todos los que creen en él son adoptados como sus herederos. Declara que será grande la recompensa de aquellos que sufren por su nombre.— Mensajes selectos, t. 1, pp. 160, 161.
Este mundo es solo un átomo pequeño en el vasto dominio sobre el cual Dios preside; y sin embargo este pequeño mundo caído es más valioso a su vista que los noventa y nueve que no se extraviaron del redil. Sí nosotros queremos hacer de él nuestra confianza, no nos dejará a merced de las tentaciones de Satanás, Dios desea que toda persona por la cual Cristo murió llegue a ser una parte de la vid, esté conectada con la cepa y reciba su alimento de ella. Dependemos de Dios en todo, y eso debiera mantenernos muy humildes; y debido a que dependemos tanto de él, debiéramos aumentar grandemente nuestro conocimiento de Dios. El Señor desea que alejemos de nosotros toda especie de egoísmo y vayamos a él no como dueños de nosotros mismos, sino como la posesión adquirida suya.— Testinaonios para los ministros, cap. 13, p. 300.
Dios honrará y sostendrá a toda alma leal y ferviente que está procurando caminar ante él en la perfección de la gracia de Cristo. Con percepción aguda y santificada, ¿podemos apreciar la fuerza de las promesas de Dios y nos apropiamos de ellas individualmente, no porque seamos dignos sino porque Cristo es digno, no porque somos justos, sino porque con fe viviente demandamos para nosotros la justicia de Cristo?— Mensajes selectos, t, 1., pp. 126, 127.
SOLO POR GRACIA
Tomado de: Lecturas Devocional Vespertino 2025
«La Maravillosa Gracia De Dios»
Por: Elena G. White
Colaboradores: José Sánchez y Silvia García
kebo88 | kebo88 | kebo88 | slot gacor | slot gacor | slot gacor
