Experimenta: ¿Has visitado alguna vez un museo de cera? Es interesante ver modelos de personajes famosos hechos de cera, que seguramente necestaron mucho tiempo de fabricación debido al comportamiento de la cera.
Encontramos cera que cubre tejidos y los protege de las acciones del medio exterior. como en las plumas y el pelo de los animales, sobre algunas hojas y frutos de plantas y también en nuestros oídos.
Se agrega cera a muchos productos que usamos a diario, además de las velas: en cremas corporales, muebles de madera, telas, como repelente de humedad, materiales eléctricos, papel, sobre un sabroso queso y muchas otras cosas.
La cera más valiosa es la que producen las abejas, aunque se usa mucho más la cera de la parafina extraída del petróleo. Son como grasa, por lo tanto, no se disuelven agua. Gracias que la cera y el agua no se unen, la primera se usa para repeler a la seguna, o mantener la humedad encapsulad. La cera se caracteriza porque a temperatura ambiente fresca es sólida, pero se derrite hasta convertirse en líquida si la calientas.
Hay personas parecidas. Mientras no haya problemas, se mantienen firmes y parecen tener un carácter estable. Cuando las cosas cambian y la temperatura de los problwemas se eleva, entonces se derriten hasta perder por compelto su imagen original.
Conservar la firmeza a pesar de lo que suceda no es sencillo; es necesario confiar en Jesús. Al rey David se le derretía el corazón como cera cuando tenía problemas; se volvió como agua ante las dificultades. Pero poco a poco aprendió a confiar en Dios, hasta que descubrió que era fuerte cuando Dios lo hacía fuerte y era débil cuando se alejaba del Todopoderoso.
Si también te derrites como cera cuando hay problemas en casa o la escuela, entonces debes aprender a confiar en Dios. Con él tu corazón será fuerte, aunque pases por valles de sombra o muerte.
«Soy com agua que se derrama; mis huesos están dislocados. Mi corazón es como cera que se derrite dentro de mi» (Salmos 22:14)
Tomado de:
Lecturas Devocionales
para Menores 2015
“Ciencia divertida
para cada día”
Por: Yaqueline Tello Ayala
