jueves , 24 septiembre 2026
Lección de Univversitarios 2025

inTerioriza

 

Revelar, ocultar, restaurar

Dios le dijo a Moisés que el propósito del santuario era habitar con su pueblo (Éxodo 25: 8). ¿Por qué necesitaba una estructura para su presencia? Dios no necesita una casa para protegerse del mundo exterior como nosotros, pero a menudo interactúa con nosotros en contextos con los que podemos relacionarnos. Tal vez, al tener una tienda o morada para Dios, su pueblo podría experimentar su presencia de manera más concreta. Esto era relevante porque no podían verlo físicamente. No ver a Dios es un reto para los seres humanos, ya que nuestro sentido primario es la vista. Tener un santuario como lugar físico de la presencia de Dios recordaba a los israelitas que debían confiar en él.

Además de ser un lugar de revelación, un lugar donde se podía experimentar la presencia de Dios, el santuario también funcionaba como un lugar de ocultación. El poder de Dios se había manifestado plenamente cuando pronunció los Diez Mandamientos a los israelitas. Estaban tan aterrorizados por su voz que le pidieron a Moisés que fuera el portavoz del Eterno. El santuario era un lugar donde Dios podía estar cerca y a la vez velar su poder para que los seres humanos se sintieran seguros.

Los servicios del santuario simbolizaban la promesa divina de perdón y restauración. Mediante estos símbolos, Dios garantizaba que perdonaría el pecado y reconciliaría consigo a los pecadores arrepentidos. El santuario proporciona un modelo que muestra a las personas de todas las generaciones cómo Dios elimina el pecado.

Dado que el santuario debía cumplir los grandes propósitos de revelar y ocultar, así como restaurar la relación de Dios con su pueblo, era imperativo que los israelitas construyeran la estructura con los más altos estándares. Esta estructura debía ser muy especial. Después de que los israelitas trajeron todas sus ofrendas, Dios designó al constructor que dirigiría el proyecto: «Mira, de la tribu de Judá he escogido a Bezaleel, hijo de Uri y nieto de Hur, y lo he llenado del espíritu de Dios, y de sabiduría, entendimiento, conocimientos y capacidad creativa, para hacer diseños y trabajos en oro, plata y bronce, para tallar y montar piedras preciosas, para tallar madera y para hacer cualquier trabajo artístico» (Éxodo 31: 2-5). Dios capacitó a Bezaleel y a muchos otros artesanos de sabiduría y habilidad para completar este proyecto de construcción. El Espíritu de Dios los llenó con la habilidad de trabajar con metales preciosos, joyas y ropa fina, y él movió los corazones de la gente para que proveyeran todos los materiales necesarios para llevar a cabo esta tarea.

Regresa al texto que has escrito o parafraseado. Analízalo directamente y reflexiona sobre su contenido con el máximo detenimiento.

  • Encierra en un círculo las palabras, frases e ideas que se repiten.
  • Subraya las palabras y frases que consideras más relevantes y que te resultan más significativas.
  • Utiliza flechas para conectar algunas palabras y frases que se relacionan con otros conceptos similares.
  • ¿A qué parece apuntar lo que marcaste y relacionaste?

Memoriza tu versículo favorito de Éxodo 25. Escríbelo varias veces a fin de que te sea más fácil recordarlo.

¿Has experimentado el poder que Dios concede para hacer algo muy difícil o importante? ¿Cómo fue esa experiencia?

Lección de Escuela Sabática Para Jóvenes Universitarios 2025.
3er trimestre 2025 «EL LIBRO DEL ÉXODO»
Lección # 11  «LA CASA DE DIOS»
Colaboradores: Felipe Torres y Adriana Jiménez

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