Lee el texto de esta semana: Colosenses 3
Lecturas de la puerta roja
Durante la pandemia de la COVID-19, probé algo novedoso. Decidí grabar unas palabras de aliento cada día y publicar el video en las redes sociales. El mundo estaba tan lleno de miedo y sufrimiento, que yo quería ofrecer esperanza a través de la Palabra de Dios. Cada mañana, me levantaba temprano, elegía un pasaje bíblico y preparaba una reflexión de tres minutos sobre él. Las llamé «Lecturas de la puerta roja», ya que la puerta de entrada de mi casa es roja.
No pasó mucho tiempo hasta que espectadores de todo el mundo comenzaron a seguirme. Muchos me escribieron para agradecerme los mensajes. Mencionaron cómo algunas de aquellas reflexiones les habían llegado directamente de Dios justo en el momento en que más lo necesitaban. Los testimonios que recibí verdaderamente tocaron mi corazón cuando Dios usó mi pequeño ministerio para elevar a las personas y convertir sus corazones a él.
Una madre me envió un mensaje sobre su hija adolescente, que estaba deprimida y vagaba sin rumbo por la vida. Me contó cómo compartía mis mensajes con su hija todos los días. «No sé qué es, pero sus mensajes logran llegar a ella cuando ninguna otra cosa funciona. ¡Que Dios lo bendiga! Ahora las dos lo miramos y nos sentimos muy bendecidas. ¡No sé cómo agradecerle!». Sus palabras tocaron profundamente mi corazón.
Yo sabía que la alabanza verdaderamente pertenecía a Dios. Él fue quien utilizó mis débiles dones para ayudar a salvar a una joven cuya madre había estado orando fervientemente por ella. Agradecí a la madre por su mensaje y alabé a Dios por permitir que un pecador como yo fuera un canal de bendición. Han pasado varios años desde que dejé de grabar y publicar las «Lecturas de la puerta roja», pero todavía recibo notificaciones de personas que han descubierto recientemente mis mensajes o han comenzado a verlos de nuevo.
Las «Lecturas de la puerta roja» fueron el resultado de que desbordara aquello que había obtenido durante el tiempo que pasé con Dios en su Palabra. Simplemente compartí con otros lo que Dios compartía conmigo cada día en el altar con él. Esta semana, veremos el papel fundamental que juega la Palabra de Dios en nuestras experiencias en el altar con él.
- Lee atentamente Colosenses 3: 1 al 17 y escribe notas al respecto.
- Reescribe el pasaje con tus propias palabras o haz un bosquejo.
- Si tienes poco tiempo, escribe los versículos 16 y 17.
Lección de Escuela Sabática Para Jóvenes Universitarios 2025.
2do trimestre 2025 «DE VUELTA AL ALTAR»
Lección #10 «EL ALTAR Y LA PALABRA»
Colaboradores: Felipe Torres y Adriana Jiménez
