«Señor, solo tú eres mi herencia, mi copa de bendición; tú proteges todo lo que me pertenece». Salmo 16:5.
Al visitar a un bebecito recién nacido, notamos la semejanza. El bebé había heredado los rasgos del padre. Tenía «la misma cara» de su papá, como dicen por ahí.
Algunas personas pueden «heredar» las características de la familia. Hay también otros tipos de herencia, como cuando una persona queda responsable por las propiedades de un pariente que falleció, por ejemplo; o cuando se hereda un negocio familiar.
Cuando estuvo en este mundo, Jesús habló de una herencia que está siendo preparada. ¿Sabes cuál es esa herencia especial? De todas las alegrías y sorpresas que se están organizando para ti, ciertamente la herencia más esperada es conocer a Dios. Fuimos creados a imagen y semejanza del Padre. ¡Somos hermanos con la misma herencia bendecida!
Mi oración: Mi Papá que estás en los cielos, te agradecemos porque heredamos de la esperanza.
Tomado de: Lecturas Devocionales para Menores 2025.
“PALABRITAS DEL CORAZÓN”
Por: «SARAH SUZANE BERTOLLI & ROGERIO CHIMELLO »
Colaboradores: Liseth Orduz y Karla González
