viernes , 17 julio 2026
Matinal de Adolescentes 2025

Cuando amar es difícil

«Este es mi mandamiento: que se amen los unos a los otros como yo los he amado» (Juan 15:12).

Jesús nos entregó una consigna revolucionaria en Juan 15:12. No es una sugerencia pasajera; es un mandato para vivir amando, incluso en las circunstancias más difíciles. Hace algunos años, mientras compartía palabras de esperanza en una escuela de Oregon, conocí a un joven llamado Smith. Su historia es un testimonio vivo de cómo el amor puede transformar corazones y sanar heridas antiguas.

Smith creció en la sombra de su hermano mayor, quien le infligió dolor y maltrato mientras crecían. Aquellas cicatrices se quedaron en él, marcando su capacidad de amar y confiar. A medida que crecía, el amor fraternal se veía constantemente sofocado por los recuerdos amargos que llevaba.

Un día, al reflexionar sobre el mandamiento de Jesús, Smith se encontró en una encrucijada: ¿Cómo podía amar a su hermano, el causante de tanto dolor? En su lucha, se dio cuenta de que el amor que Jesús enseñaba no era solo una emoción, sino una decisión valiente y un acto de voluntad.

Con un corazón vacilante, Smith decidió enfrentar su pasado. Tomó la iniciativa de buscar a su hermano, no para reavivar viejas disputas, sino para ofrecer perdón y buscar reconciliación. Fue un proceso lento y doloroso, lleno de conversaciones sinceras y momentos de vulnerabilidad.

A través de este camino, Smith comenzó a ver a su hermano no como el antagonista de su niñez, sino como alguien que también había crecido y cambiado. Al extender amor en lugar de resentimiento, Smith no solo liberó a su hermano del peso de la culpa, sino que también liberó su propio corazón del veneno del rencor.

El amor de Smith reflejó el amor de Cristo: sacrificial, incondicional y redentor. A través de su valentía para amar contra todo pronóstico, él y su hermano experimentaron la restauración de su relación y la profunda paz que viene de obedecer el mandamiento de amar.

Como Smith nos enseña, vivir según Juan 15:12 puede ser desafiante, pero es precisamente en ese desafío donde encontramos el verdadero poder del amor cristiano. No se trata solo de sentimientos, sino de una práctica diaria que nos acerca a la semejanza de Cristo y tiene el poder de transformar vidas, incluyendo la nuestra y la de quienes nos rodean.

Oración: Señor, ayúdame a amar y perdonar a los demás, aunque no sea fácil. Dame la fuerza para elegir el amor, incluso cuando duele, y que mi vida refleje Tu gracia y misericordia. Amén.

Tomado de: Lecturas Devocionales de Adolescentes 2025
“MEGAVALIOSOS»
Por: Andrés J. Peralta

Colaboradores: Jhygceli Dávila y Adriana Jiménez

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