« Que Dios tenga misericordia y nos bendiga; que su rostro nos sonría con favor»». Salmo 67:1.
La enfermera trajo ese paquetito rosado. Era ciertamente el regalo más maravilloso que una familia puede recibir.
—¿Cómo se llamará? —le preguntó a la mamá.
Ella pensó un poco, sonrió y le dio el nombre de su primera hija.
—¿Sabes qué significa su nombre? -le preguntó la mamá; que no dejaba de mirar a la bebecita- «¡Dios es agraciado!».
Qué hermoso recuerdo de Dios. Sabemos que es amable, es fiel y consejero. Y además, la gracia de Dios está en los detalles de su creación. Está en la música que entonan las abejas y en el dibujo perfecto de las líneas de una hoja del árbol. Dios es agraciado porque vemos su sensibilidad en la sonrisa sincera de los niños y en el amor gigante de una madre. ¿Dónde más podemos encontrar esa gracia en la Creación de Dios?
Mi oración: Mi Dios, te agradezco por tu sensibilidad y tu amor únicos, esos regalos que encontramos en tu creación.
Tomado de: Lecturas Devocionales para Menores 2025.
“PALABRITAS DEL CORAZÓN”
Por: «SARAH SUZANE BERTOLLI & ROGERIO CHIMELLO »
Colaboradores: Liseth Orduz y Karla González
